El sismo tuvo su epicentro frente a la isla de Mindanao y provocó el colapso de edificios. Las autoridades emitieron alertas de tsunami en varios países del Pacífico y suspendieron las clases en las zonas afectadas.

Al menos 15 personas murieron y más de 100 resultaron heridas tras un terremoto de magnitud 7,8 que sacudió el sur de Filipinas. El sismo tuvo su epicentro en el mar, a 24 kilómetros al oeste de la isla de Mindanao, y provocó el derrumbe de edificios, daños materiales y escenas de pánico entre la población.
Luego del movimiento sísmico, el Centro de Alertas de Tsunamis del Pacífico advirtió sobre el riesgo de maremoto en las costas de Filipinas, Indonesia, Palau, Taiwán y Papúa Nueva Guinea. La situación generó preocupación en distintos países de la región debido a la posibilidad de fuertes variaciones en el nivel del mar.
La alerta también alcanzó a Japón. Las autoridades de ese país emitieron una advertencia para gran parte de su litoral y estimaron la llegada de olas de hasta un metro en diferentes sectores costeros.
En las redes sociales comenzaron a circular videos que reflejan la magnitud del desastre. Uno de los registros muestra el derrumbe de un centro comercial en el centro de Ciudad General Santos. En otra grabación puede observarse el colapso de un edificio escolar ante la mirada de vecinos que presenciaban la escena.
“¡Señor, realmente colapsó! El edificio realmente colapsó”, se escucha decir a una persona en uno de los videos difundidos tras el terremoto.
Mientras continúan las tareas de emergencia, el organismo de manejo de desastres de Filipinas informó que se encuentran verificando reportes sobre posibles nuevas víctimas, por lo que el número de fallecidos y heridos podría aumentar en las próximas horas.
Ante la gravedad de la situación, el presidente filipino, Ferdinand Marcos, ordenó la suspensión de clases en las áreas afectadas de Mindanao y pidió a la población que se aleje de las zonas costeras.
“Trasládense ya a zonas altas. No esperen. Su vida es más importante que cualquier cosa que dejen atrás”, advirtió el mandatario.
Filipinas se encuentra dentro del denominado “Anillo de Fuego” del Pacífico, una extensa zona de intensa actividad sísmica y volcánica. Por esa razón, el país suele registrar terremotos y erupciones volcánicas con frecuencia.
Además de la amenaza sísmica, el archipiélago enfrenta cada año el impacto de aproximadamente 20 tifones y tormentas tropicales, fenómenos que forman parte de los principales riesgos naturales que afectan a la nación asiática.

