Dos personas vinculadas a la narcobanda de zona sur de Rosario fueron condenadas por una serie de extorsiones al dueño de una cadena de agencias de quiniela y a un bar. Una de ellas, la nicoleña Daiana Leguizamón, actuaba como nexo del cabecilla Guille Cantero desde su casa en San Nicolás. El otro, un preso de Piñero, ordenó ataques a locales en nombre de la banda.

Dos personas vinculadas a la banda de Los Monos fueron condenadas por extorsionar al dueño de “El Califa”, una casa de lotería. La jueza Silvia Castelli homologó este jueves los acuerdos abreviados firmados entre el fiscal Federico Rébola y las defensas de Daiana Micaela “La Diabla” Leguizamón, de 32 años, y Brian Ezequiel Díaz, de 33. La mujer recibió una pena de tres años y medio de prisión como partícipe primaria de extorsión; Díaz recibió nueve años y cuatro meses de cárcel como coautor.
Según la investigación, Ariel “Guille” Cantero ordenó las maniobras desde la cárcel federal de Marcos Paz para exigirle al empresario un millón y medio de dólares como “protección”. Para concretarlas, utilizó a Leguizamón como nexo mientras ella cumplía prisión domiciliaria en San Nicolás. Díaz, en tanto, ejecutó extorsiones y atentados desde el penal de Piñero.
El caso
Las extorsiones comenzaron en marzo de 2021, cuando Mariana Ortigala y su pareja Sebastián Felipe –presuntos testaferros de Cantero– abordaron al empresario rosarino en el gimnasio La Estación de Fisherton. Luego se sucedieron ataques a locales vinculados con El Califa en distintos puntos de Rosario.
Sobre Leguizamón, la Fiscalía indicó que era la encargada de contactarlo y/o derivarlo y/o incorporar a diversos interlocutores a la comunicación con Cantero para permitir la continuidad y el desarrollo de las actividades ilícitas. En septiembre de 2023 fue allanada en nuestra ciudad, en una vivienda de San Gerónimo al 400. Durante el procedimiento, se tragó un chip telefónico. “Sí, me lo tragué, hijos de puta, ahora no van a encontrar nada porque vinieron por eso”, gritó. Luego amenazó a los policías: “La van a pagar, si a ustedes los venden por dos pesos”.
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La Diabla, además, fue condenada por destruir pruebas y amenazar a los uniformados. Desde la cárcel de mujeres de Rosario suscribió el acuerdo por tres años y medio de prisión. Es hermana de Brenda Leguizamón, conocida por su rol en la llamada “boda narco” de Ibarlucea que terminó en una masacre. Otra de sus hermanas también enfrenta una causa por drogas en la Justicia bonaerense.
Brian Díaz, hermano de Maximiliano “Cachete” Díaz –condenado a 29 años de cárcel–, actuó en 2023 bajo las órdenes del “de lentes”, en referencia a Cantero. Desde Piñero ordenó incendios en dos locales y extorsionó a un bar de Pellegrini y Avellaneda, señalado por apuestas clandestinas. Ya tenía condenas previas por amenazas a comercios y causas por narcotráfico. La unificación de penas arrojó una condena total de nueve años y cuatro meses de prisión.
Daiana Micaela tiene causas pendientes con la justicia nicoleña por venta de estupefacientes en la UFI N° 1, tematizada en drogas, a cargo de Verónica Marcantonio.

