La escasez de lluvias y el descenso histórico en el nivel de caudal del río Paraná impactan sobre la situación hidrométrica de los arroyos que delimitan el distrito.

Un claro ejemplo de ello se puede apreciar en la costanera del barrio Somisa, donde el arroyo Ramallo exhibe un panorama desolador en cuando a su caudal. Los expertos aseguran que los incendios producidos en el Delta del Paraná están directamente vinculados a la sequía.
“La falta de lluvias regionales está relacionada con la génesis de los incendios en el Delta”, afirmó el subgerente de Sistemas de Información y Alerta Hidrológico del Instituto Nacional del Agua (INA), Juan Borús.
“Los incendios en el Delta no solo están relacionados con los niveles fluviales, sino también con la escasez de lluvias regionales”, explicó el ingeniero.

