Alrededor de 500 personas se movilizaron en el centro de la ciudad, reclamando por “la discapacidad, que está en crisis”. Tanto profesionales como personas con discapacidades y sus familias exigieron empatía. “Estamos tristes y angustiados porque las autoridades no expresan ninguna preocupación e incluso la han subestimado”, señalaron. La mayoría de las obras sociales adeudan pagos de mayo y las autorizaciones de prestaciones se demoran aún más.



Carolina Mitriani
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Una larga fila de personas, alrededor de 500, transitó por las calles céntricas nicoleñas y concentró en la plaza Mitre en la noche de ayer, con un clima frío y una urgencia que arde. En silencio y portando velas y antorchas, personas con discapacidades y sus familias acompañaron –junto a vecinos autoconvocados- el reclamo de los prestadores de servicios integrales en discapacidad.
“Necesitamos que se siga hablando de la crisis que estamos atravesando. Estamos en crisis porque las familias deben llegar a realizar recursos de amparo para que se les dé cobertura en los equipamientos. Y cuando lo logran, no es lo solicitado por su médico, ya que son importados”, señalaron los profesionales.
Esta movilización representa la unión de los actores de este escenario que afecta a miles de hogares de la ciudad y el país. “Hemos prendido una llama que no se debe apagar hasta que realmente se cumplan todos los derechos. Hoy, nuevamente, San Nicolás dice basta”.
Esenciales y vulnerados
Pese a la gran relevancia que tienen estos servicios de salud –tales como psicopedagogía, psicología, terapia ocupacional, entre otras- para mejorar y sostener la calidad de vida de las personas con discapacidades (PCD) y su entorno, las respuestas son nulas y la problemática de desatención hacia sus sistemas de ingreso y pagos lleva años de falencias.
“Estamos en crisis porque los tratamientos cada vez se demoran más en autorizar, pidiendo siempre un nuevo papel, dilatando de esa forma el inicio de la prestación. Aún no se terminaron de transferir los fondos prometidos para la semana pasada. Manejan los tiempos de pago a su criterio y los aumentos de los aranceles no condicen con la inflación del país”, manifestaron con pesar en la movilización.
Los profesionales reconocen que “si los prestadores no podemos sostener más esta situación, no vamos a poder continuar trabajando o solo haciéndolo de manera particular, condicionando el acceso de la salud a la posición económica”. Además, resaltaron que la Convención de Derechos de las Personas con Discapacidad y las leyes nacionales aseguran el acceso a las prestaciones, sin embargo, estos derechos no se están cumpliendo.
“La discapacidad está en crisis. Estamos tristes y angustiados porque las autoridades no expresan ninguna preocupación e incluso la han subestimado, considerando que son «sólo unos días de atraso». Estamos ansiosos porque no tenemos certezas de que se reestablezca la cadena de pagos”, apuntaron, hacia la responsabilidad del Estado Nacional y su Superintendencia de Servicios de Salud (SSS), junto a la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS).
Voz profesional
Leticia Garrone, licenciada en fonoaudiología, expresó su malestar compartido con colegas y quienes viven en su día a día en el intento de hacer mejor la vida de quienes transitan discapacidades: “De todo lo que tuvimos que andar, transitar, y pelear esta semana, también tuvimos que escuchar un montón de mentiras, destratos hacia nosotras: que cobrábamos, que nos quejamos… Y yo pensaba: Ellos, ¿Qué pensaran? ¿Que nosotras después de estar diez horas en el consultorio tenemos ganas de venir acá a hacer esto, y los papas, las familias, que tanto necesitan las terapias todas las semanas tienen ganas de venir acá? Es una respuesta que la tendrán ellos nada más”, señaló, refiriéndose a la cadena estatal que incumple los pagos y las autorizaciones.
“Nosotros sabemos lo que hacemos, el amor que le ponemos, pero también sabemos que necesitamos cobrar. Y ustedes (las PCD y familias) necesitan que sean reconocidos sus equipamientos, sus tratamientos, sus autorizaciones, sobre todo las acompañantes en las escuelas y todo lo que sabemos solo este círculo que vive la discapacidad”, expresó la licenciada Garrone.
Su mensaje cerró de manera contundente, planteando una realidad que para muchos parece ser lejana y ajena, y por lo tanto “menos importante” de resoluciones: “Hay algo que no nos tenemos que olvidar: la discapacidad es una condición que se adquiere en cualquier momento de la vida. Si no tenemos empatía con los demás, quizás el día de mañana nos toque a nosotros y, bueno, veremos qué pasa…”.

