El gremio ya activó asambleas y quite de colaboración que incluye la suspensión de las horas extras. Sostienen que la tónica sindical es acorde a los números de la inflación. Piden 111% de aumento y un bono de $50.000 para marzo. Este lunes habrá una audiencia con empresarios en el Ministerio de Trabajo.

De la redacción de EL NORTE
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La revisión paritaria de los metalúrgicos tendrá este lunes, desde las 11:00, en el Ministerio de Trabajo, su cuarto encuentro para tratar de definir un convenio de salarios que abarca a más de 220.000 trabajadores y trabajadoras.
Luego del último cuarto intermedio que definió la cartera laboral a cargo de Kelly Olmos, la Unión Obrera Metalúrgica activó asambleas en todo el país como también el quite de colaboración que incluyó no realizar horas extras en las empresas. De esta manera graficaron el descontento de los trabajadores en un año de fuerte presión inflacionaria.
Abel Furlán, máximo dirigente de la UOM, no dudó en considerar que la relevancia de esta puja se constituye en que es la antesala directa de la discusión colectiva de 2023, para este y otros gremios por su condición de “paritaria referencial”, la cual incluso se expande más allá del rubro industrial.
“Hablamos ni más ni menos de la distribución del ingreso y los números están muy claros respecto al nivel de los salarios de nuestro sector y otros. La postura sindical apunta a sostener este legítimo derecho de salarios dignos y con base puntual en los números de la inflación”, enfatizó el sindicalista del Secretariado Nacional.
Además de las asambleas y el quite de colaboración, la UOM está dispuesta a incrementar su plan de lucha con un paro de actividades.
Números
A la fecha, los metalúrgicos firmaron por el 45% bajo el mando de Antonio Caló. Luego mejoraron en 20 puntos el acuerdo original llegando al 65%, ya en la era Furlán. Ahora pretenden alcanzar el 111% y también un bono de $50.000 para ser acreditado en marzo de 2023, antes del inicio del ciclo lectivo. La contraoferta patronal llegó al 100%, pero no hizo lugar al pedido del bono para marzo próximo.
Además de las asambleas y el quite de colaboración, la UOM está dispuesta a incrementar su plan de lucha ante lo que consideran la “intransigencia empresaria” para negociar. Para certificar que no solo se trata de porcentajes o pagos adicionales lo que está en disputa, en algunas patronales siguen recalcando como obstáculo lo que perfilan como “un cambio de tónica sindical” a partir de la asunción de la nueva conducción metalúrgica.
Para los empresarios, nucleados en Adimra, AFAC (autopartistas), Camima (pymes), Afarte (electrónicas de Tierra del Fuego), Caiama (aluminio) y Fedehogar (electrodomésticos), ese cambio en la cúpula sindical también incide en la negociación por la paritaria, ya que tanto para la revisión anterior como la que está en desarrollo, siempre bajo la potencia de la inflación, estiman que hubo un “cambio de tónica apreciable” en la UOM.
De hecho, vinculan la tesitura que Furlán sostiene en cuanto a salarios, por la recuperación del poder adquisitivo y pago de sumas fijas o bonos para los salarios de menor rango. Como también al alineamiento expreso que el secretario general metalúrgico tiene con la vicepresidenta Cristina Fernández.

