Luego de dos años sin actividad a causa de la pandemia, este fin de semana se volvió a celebrar en Villa Gesell el Enduro del Verano, “la carrera más grande del mundo”, que contó con 1300 motos y cuatriciclos en la línea de largada.

El evento contó en esta ocasión con la participación de la Federación Internacional de Motociclismo, que fiscalizó una de las competencias del fin de semana. Los pilotos nicoleños no tuvieron suerte el domingo. En Quads, Juan Manuel Ondarçuhú venía sexto entre los profesionales hasta que en la última vuelta se le rompió el embrague del cuatri, quedando relegado hasta finalizar la prueba en el puesto 96 de la clasificación general.
En la prueba de Super ATV que corrió el sábado, el nicoleño había terminado tercero. La carrera de cuatris tuvo podio argentino, con el marplatense José Guerra ganando la carrera, escoltado por Lucas Estomba y Pablo Vera.
Otro piloto de nuestra ciudad en la gran final dominguera fue Lucas Asenjo, en Motos. En la primera vuelta, lo le tocaron la rueda delantera y provocaron una caída que lo relegó hasta el último lugar. “En el piso me golpearon varias motos. Tardé en pararme y prenderla, pero después pude remontar, así que terminé muy contento”, contó Asenjo, que superó a casi 100 motos para terminar la prueba en el puesto 285.
También entre las motos, el ramallense Tomás Matkovic tuvo una sobresaliente actuación, quedándose con el triunfo en la categoría Senior, y cerrando la clasificación general en el decimotercer lugar, entre 450 competidores.
La prueba la ganó el británico Todd Kellet, superando por apenas un segundo al francés Camille Chapelliere tras 45 minutos de carrera. El podio lo completó Yentel Martens, de Bélgica.

