Construido por la Municipalidad de San Nicolás y concesionado a Grupo Oroño, el centro de asistencia y atención sanitaria de Presidente Perón y Bergantín 25 de Mayo podría comenzar a prestar servicios en agosto próximo. La obra edilicia está prácticamente terminada y ahora resta la instalación de equipos y mobiliario. El grupo privado pagará al municipio un canon anual de 480 mil dólares.

De la redacción de EL NORTE
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Agosto sería, en principio, el mes en que comenzará a brindar servicios de salud el denominado Hospital de Zona Oeste, cuya administración estará a cargo de Grupo Oroño. El edificio fue construido por la Municipalidad de San Nicolás. Y, licitación pública mediante, fue concesionado al grupo empresario rosarino, que pagará al municipio un canon anual de 480 mil dólares.
La obra edilicia, emplazada en la intersección del acceso Presidente Perón y calle Bergantín 25 de Mayo, está prácticamente terminada y ahora resta equipar ese edificio con mobiliario y la aparatología y tecnología médica.
“El hospital es del municipio, es de la ciudad y siempre va a seguir siendo así. Lo que estamos concesionando es la administración, para asegurarnos que la persona que vaya ahí reciba una buena atención”, había indicado en marzo el intendente Manuel Passaglia. Por aquellos días se había lanzado la licitación pública que tuvo a Grupo Oroño como única oferente.
Dada esa circunstancia, la adjudicación debió ser autorizada en el Concejo Deliberante. Tras un paso por la comisión de Legislación General, el proyecto llegó al recinto el 13 de abril. Y fue aprobado por mayoría, con el rechazo de los bloques de oposición.
“Este centro de salud, como también el de zona norte, son eslabones de un sistema de salud complejo. En San Nicolás hay grandes falencias en la salud, y la construcción de estos centros de salud viene a saldar esa deuda. La salud podemos considerar que está dividida entre público y privada, y eso hace que también varíe la calidad de la atención. Y eso consideramos que es un error muy grave. Uno de los objetivos de este sistema de salud que propone esta gestión municipal es el de igualar esas condiciones y que no haya diferencias entre público y privado y entre nicoleños que tienen obra social y los que no”, argumentaba antes de aquella votación el presidente del bloque de Juntos por el Cambio, Daniel Luchelli.
Otros defensores de la iniciativa fueron Walter Montenegro y Agustín Barba. “Lo que se busca es seguir mejorando la calidad de vida de los vecinos de San Nicolás. Esta propuesta viene a fortalecer y a potenciar la red de salud local, garantizando la accesibilidad al diagnóstico y tratamiento de todas las enfermedades prevalentes en atención primaria, en baja y mediana complejidad. Y es para los ciudadanos que tengan obra social y para quienes no la tienen, en cuyo caso el municipio se hará cargo de los honorarios de las prestaciones correspondientes”, señalaba Montenegro, médico y presidente de la comisión de Salud del Concejo Deliberante.
Por su parte, Barba recordaba que “el acceso a la salud es un derecho humano reconocido por la Constitución”. Y agregaba: “Entonces, ante este proyecto la pregunta fundamental que nos tenemos que hacer es: ¿Este proyecto va en contra del acceso a la salud pública? La respuesta es un rotundo no. Todo lo contrario: garantiza el acceso a una salud pública con mayor calidad”.

