Julio Ariel Rodríguez, en “El partido de las glorias” en Bahía Blanca

El Lunguito participó el viernes de la fiesta que organizó el Club Estudiantes, la cual reunió a grandes leyendas del básquetbol bahiense. Rodríguez no jugó, pero igualmente se llevó el reconocimiento del público que copó el mítico estadio “Osvaldo Casanovas”.

Julio Ariel Rodríguez participó el viernes de “El partido de las glorias” en Bahía Blanca, fiesta que organizó el Club Estudiantes, y la cual reunió a grandes leyendas del básquetbol bahiense. El Lunguito no jugó, pero igualmente se llevó el reconocimiento del público que copó el mítico estadio “Osvaldo Casanovas”. Asistieron a la velada más de 2000 espectadores.

Rodríguez –que jugó la Liga Nacional en Pacífico y Olimpo- le entregó un presente al legendario Alfredo Monachesi, santafesino que echó raíces en la ciudad y que se lució jugando tanto en Olimpo como en la Selección de Bahía en la década del ´70.

Según lo hizo notar en su informe para el diario La Nueva el periodista Fernando Rodríguez, la del viernes fue una noche fuerte, cargada de emociones, de recuerdos y reencuentros, como nunca había sucedido en la ciudad, reuniendo a varios de aquellos jugadores que le dieron vida a una de las etapas más explosivas del baloncesto bahiense, durante los primeros años de la Liga Nacional que marcó el mayor cambio en la historia de la anaranjada en la Argentina.

En realidad, el partido resultó una excusa para que tantos los propios protagonistas como el público disfrutaran en presente tanto de lo guardado del pasado.

En efecto, formaron parte del homenaje figuras destacadas de Estudiantes, como el estadounidense Willie Scott, el uruguayo Fefo Ruiz, los bahienses Marcelo Richotti, Alejandro Montecchia, Juan Espil y Hernán Montenegro (estos tres no jugaron) y el puntaltense Jorge Faggiano.

También Adolfo y Jaime Scheines, Rubén Scolari, Esteban Pérez, Fabián Horvath, Ricardo Segal, Diego De Mayo, Flavio Serra, Guillermo López, Fabián Andreu y Darío Buzzo.

Además del emiliano Rodríguez, se sumaron otras personalidades que pasaron por el básquet de Bahía como Raúl López, Chuni Merlo, Jorge Ferrini, Jorge Zulberti, Claudio y Mauro Grippo, Juan Carlos Belleggia, Piru López, Roberto Juanpataoro, Ignacio Barga y Fernando Lliteras.

También Marcelo y Daniel Allende, Juan Andrés García, Martín Ipucha, Carlos De Battista, Juan Carlos Merlini, Luis Núñez, Juan Carlos Alonso, Claudio Palermo, Alejandro Mellinger, Daniel Iturrioz, Sergio Lasdica,  Néstor Martinelli, Raúl Álvarez, Héctor Maidana, Mario y Norman Habib, Carlos Calvo, Jorge Almendra y Facundo Petracci.

Los entrenadores de los equipos fueron Alejandro Navallo, y Carlos Danussi. Y como árbitros estuvieron Raúl Chaves, Alejandro Ramallo y Horacio Sedán.

A todos –definitivamente- algo los movilizó en determinado momento de la noche. Fue tan fuerte como emotiva, desde que se apagaron las luces y apareció el robot que acompañó a los jugadores al centro de la cancha.

Por caso, en la presentación de los planteles, al momento de saltar del banco a la cancha, Marcelo Richotti primero le dio un beso a Carlitos Spaccesi (foto), su maestro, siguiendo por Néstor “Pechuga” Martinelli y a Ariel Rodríguez (ex compañero en Pacífico).

En el partido, el resultado fue anecdótico: triunfo del Resto ante Estudiantes, por un cerrado 62 a 60.

Sobresalió la tarea del Gallo Pérez, con 25 puntos por el lado de los ganadores, que tuvieron entre sus filas a Richotti, Zulberti y Scorari, entre otros. En Estudiantes, por ejemplo, se reencontraron en cancha Scott, Ruiz y Faggiano, por ejemplo.

Afuera de la cancha, los tres más requeridos y que resultaron un imán para muchos, fueron Alejandro Montecchia, Juan Alberto Espil y Hernán Montenegro (en la foto junto al masajista Jorge Almendra, Federico Susbielles y Jorge Ferrini).

Reconocimientos

El “Partido de las glorias” fue mucho más que eso. Se aprovechó la oportunidad para realizar diferentes reconocimientos que, por cierto, trajeron a la memoria más de un hecho, momentos y personas que lamentablemente ya no están entre nosotros.

Rodolfo Américo Gómez, el mejor árbitro que dio la ciudad y ya fallecido. Le entregaron los jueces del partido a Rodrigo Gómez.

Revista Encestando, una publicación especializada y tradicional que tuvo circulación nacional, desde Bahía Blanca, durante 25 años. Entregó Federico Hiebaum (presidente de Estudiantes) a Sebastián Mazza, hijo del fallecido director Miguel “Picho” Mazza.

Por los clásicos Olimpo-Estudiantes, el local Jorge Faggiano le entregó a Marcelo Allende.

Con sus vigentes 75 años, Raúl López mostró su impecable línea, mano y deseo de ganar. La distinción se la entregó Roberto Juanpataoro.

Uno de los hombres que siempre sumó con su juego para la época de oro fue Jorge Cortondo. La distinción se la entregó Juan Espil.

Daniel Allende estuvo presente y se llevó la distinción por haber sido campeón Sudamercano juvenil en 1973, junto a los bahienses Héctor Santini y Daniel Zalguizuri (ausentes). Entregó Federico Hiebaum, presidente de Estudiantes.

Alberto “Fefo” Facetti tiene el récord de puntos en la ciudad, con 125 el 27 de junio de 1971, cuando era Infantil.

Enrique Pacheco (primero a la izquierda) fue todo un referente en Estudiantes, como canchero y utilero. También fue reconocido.

Leandro N. Alem fue distinguido por el título obtenido en 1980, el mejor torneo local de la historia. Recibieron el premio Agustín Llul y Ramón Priore, dos jugadores de ese equipo.

Se elogió lo que significaron las transmisiones radiales de LU2, con los fallecidos Rubén Coleffi y Rafael Emilio Santiago. Juan Carlos Meschini, jefe de Deportes, recibió la distinción.

El penúltimo reconocimiento se lo llevó el trío Fruet-Cabrera-De Lizaso, con el público poniéndose de pie para recordar a estos tres jugadores que marcaron una época.

El cierre quedó para otros tres bahienses que hicieron historia en base a resultados que superaron todo tipo de expectativas, campeones olímpicos y subcampeones del Mundo: Alejandro Montecchia, Manu Ginóbili y Pepe Sánchez. Lo recibió, envuelto en un fuerte aplauso, el Puma Montecchia.

Rodríguez, un histórico

Julio Ariel Rodríguez nació el 3 de noviembre de 1966, en San Nicolás. Después de haberse iniciado en La Emilia, pasó a Gimnasia de Pergamino, en donde comenzó a destacarse; pasando a ser convocado para diferentes selecciones juveniles de Buenos Aires y de Argentina. Debutó en la Liga Nacional vistiendo los colores de Pacífico de Bahía Blanca un 27 de marzo de 1987.  En esa ciudad, a su vez, se desempeñó en Olimpo. Regresó dos veces a Gimnasia de Pergamino, se lució en Boca, y en San Nicolás jugó del 94 al 2004 en Regatas y en Belgrano, para tener su última experiencia con 38 años en Argentino de Junín. Al momento del retiro, Rodríguez tenía 808 partidos en la Liga Nacional en sus espaldas. Sigue siendo el segundo máximo goleador histórico de la competencia detrás del Pichi Campana con un total de 16.782 puntos anotados y un promedio 20.6 por juego.

También disputó casi todos los Juegos de las Estrellas (desde el primero en 1988) y jugó con la selección de Argentina el Mundial de 1990 que se disputó en nuestro país.  

Julio Ariel Rodríguez en una tremenda volcada jugando para Pacífico
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