Comienza a desentrañarse la trama delictiva detrás del accionar de estas dos bandas integradas principalmente por policías. Corrupción, drogas, robos calificados, privación ilegítima de la libertad, fraudes a la administración y hasta el suicidio de un agente de la fuerza integran las aristas de una intrincada red de corrupción.

De la redacción de EL NORTE
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Durante la madrugada del pasado jueves una gran cantidad de vecinos se despertó sorprendida por la presencia de cientos de efectivos federales en la ciudad. La noticia corrió como reguero de pólvora. “Estaban realizando más de 20 allanamientos en domicilios y dependencias policiales”. Las diligencias se replicaron también en Ramallo, La Emilia, Campos Salles, Santa Lucía y hasta en la Comisaría Primera de la localidad correntina de Bella Vista. Los investigadores estaban tras los pasos de los integrantes de dos peligrosas bandas conformadas principalmente por agentes policiales de la fuerza bonaerense. Entre 150 y 200 federales de distintas localidades y alrededor de 30 funcionarios judiciales cumplieron con 25 allanamientos ordenados por el Juez de Garantías a los que se sumaron 4 diligencias más realizadas de urgencia. Secuestraron varias armas, una importante cantidad de drogas y especialmente los aparatos de telefonía que serán de vital importancia para desentramar por completo la red de corrupción investigada. El resultado fue de 8 policías y 3 civiles detenidos. Están acusados de integrar dos bandas sin vinculación entre sí. Una de ellas se habría quedado con parte de las drogas incautadas en los procedimientos para luego comercializarlas a través de dealers en centros nocturnos de la zona céntrica y la otra dedicada a cometer hurtos, robos a mano armada, privación ilícita de la libertad y defraudación a la administración pública. Todos los detenidos fueron llevados el pasado viernes desde las dependencias federales donde se encuentran alojados a las fiscalías intervinientes para participar de las indagatorias donde los informaron de los cargos. Durante la medida se negaron a declarar. Además de los detenidos alrededor de 18 personas quedaron vinculadas a la investigación.
Las causas
Aunque se trata de investigaciones diferentes a dos asociaciones ilícitas distintas el hecho de que involucrara a integrantes de las fuerzas bonaerenses hizo que los fiscales, Verónica Marcantonio de la UFI Nº1, que investigaba la causa por drogas, y Patricio Múgica Díaz de la UFI Nº 14, abocado a delitos contra la propiedad , ambos bajo la órbita de la Fiscalía General, decidieran actuar de forma simultánea para evitar que se frustre el éxito de las diligencias. En la investigación seguida por Múgica Díaz realizaron un total de 22 allanamientos, 4 de ellos ordenados de urgencia y se detuvieron a 5 policías y 3 civiles acusados de integrar la peligrosa gavilla. Entre los aprehendidos se encuentran Lucas Rubén Artioli, quien sería el cabecilla de la organización, y el segundo jefe de la policía local Matías Alberto Godoy. Esta banda se dedicaba a cometer ilícitos contra la propiedad como Hurtos, Robos Agravados en poblado, en banda y con el uso de armas. También cometían delitos contra la libertad, como privación ilegal de la libertad y contra la administración pública ya que efectuaban custodias sin la debida registración, sin dar aviso a los superiores y manejaban de manera discrecional las horas adicionales (Core) trabajadas, por las que recibían retornos de dinero.
La investigación se originó el año pasado por un robo cometido en el mes de julio bajo la modalidad de “entradera” ocurrido en Ramallo, ese delito fue esclarecido y entre los elementos probatorios secuestraron un aparato de telefonía móvil en poder de uno de los implicados. Ese elemento fue clave para establecer que detrás de ellos podía existir una banda organizada integrada por policías y civiles. Están sospechados además de haber cometido al menos 6 robos y hurtos en Ramallo, Arrecifes y San Nicolás.
Las detenciones
Entre los detenidos por Asociación ilícita que participaron de la indagatoria ante la UFI Nº 14 se encuentran los agentes Lucas Rubén Artioli acusado de ser el líder de la banda, Matías Godoy, Claudio Báez, Walter Espinoza y Juan Reinoso, un oficial principal que se desempeñaba en la Policía Comunal de Baradero quien fue detenido y allanado su domicilio en la localidad de Santa Lucía donde además tenía su estudio jurídico, porque también es abogado .En cuanto a los civiles serían de apellidos Gómez, Ponce y Albornoz. Los acusan por Hurto, Robo agravado en poblado y en banda, Privación ilegal de la libertad y asociación ilícita, entre otros cargos. Además hay otras 18 personas vinculadas a la investigación.
Lucas Rubén Artioli de 39 años había sido mencionado en un video que grabó el Capitán Matías Olivera de la Comisaría Segunda de Ramallo antes de suicidarse. Olivera de 48 años fue hallado muerto el 4 de agosto del año pasado en un descampado de la vecina localidad. Se había disparado con su arma reglamentaria. El hombre le había dejado un video de whatsapp a su pareja donde asumía estar relacionado con la causa por la que se investigaba a Artioli y presumía su detención, aunque esa medida nunca había sido ordenada.
Respecto a la causa que lleva adelante la fiscal Verónica Marcantonio por comercialización de estupefacientes los detenidos que fueron indagados son tres policías de la fuerza bonaerense de apellido Leyes, Rajoy y Reché. Este último había logrado fugar durante el allanamiento realizado en su domicilio en calle Chacabuco y Bolivia en una camioneta Ford EcoSport de color gris, con pedido de secuestro por ser el vehículo utilizado para transportar la droga, y tras una persecución por Ruta 9 lograron alcanzarlo en la localidad de Pavón en la provincia de Santa Fe.
La investigación sigue y varios efectivos más, entre ellos hombres y mujeres, permanecen vinculados a la causa hasta tanto se determine su participación en esta oscura trama de corrupción.

