Desde el gobierno de la provincia afirman que “la gestión tiene que seguir funcionando” y que esperarán al 22 de octubre para avanzar con varias reformas.

Luego de la renuncia de Martín Insaurralde a la Jefatura de Gabinete de la provincia de Buenos Aires, debido al viaje realizado a España y las fotos que circularon acompañado de la modelo Sofía Clérici; el gobernador Axel Kicillof, anunció que disolvería la Jefatura de Gabinete en el marco de algunas reformas más que se preparan para el organigrama bonaerense, si es que logra ser reelecto. Sin embargo, el Ejecutivo enviará dicho proyecto en cuestión luego de las elecciones del 22 de octubre. Asimismo, hasta el momento, las dependencias que forman parte del área que controlaba Insaurralde seguirán funcionando bajo las actuales conducciones.
“Necesitamos que el Estado funcione”, comentaron en La Plata como parte de la argumentación de por qué siguen hasta el momento los funcionarios que conducen distintas áreas de la Jefatura de Gabinete y que llegaron a sus cargos con el arribo de Insaurralde al gobierno bonaerense. El nombramiento de toda una nueva estructura llevaría tiempo y conocimiento del funcionamiento burocrático, admiten.
El otro motivo es más conductual: el implicado en el escándalo del yate es el dirigente lomense y su responsabilidad es personal. Por eso, cuando Kicillof hizo su primera expresión en redes sociales para informar que aceptaba la renuncia de Insaurralde también planteó que “las explicaciones se tendrán que dar en los ámbitos correspondientes”. Es decir que no corre para el resto de los funcionarios que dependían de él.

