Vacaciones en familia: ¿relax o estrés?

CLAVES PARA DISFRUTAR DEL TIEMPO LIBRE

Aunque son esperadas todo el año, cuando llega el momento de salir de vacaciones en grupo familiar, especialmente cuando hay hijos pequeños, suelen abundar emociones dispares que marcan distancia con la deseada tranquilidad. “Es esencial abordarlas con realismo y flexibilidad”, sostiene la psicóloga Camila Casarino, quien recomienda además “ajustar nuestras expectativas”.

Si bien se plantean como un momento de disfrute, las vacaciones no dejan de alterar un poco el funcionamiento familiar. ILUSTRACIÓN

De la Redacción de EL NORTE
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Las vacaciones deberían darles la posibilidad a todos los miembros de la familia de salir de los esquemas de tareas y manejo del tiempo que suponen las rutinas laborales y escolares que se desarrollaron durante el año. Es una necesidad inherente a cualquier persona más allá de su edad, rol y condición social.

Sin embargo, suele ocurrir –en especial cuando hay niños pequeños, aunque no necesariamente– que algunos integrantes de la familia no encuentran su espacio de descanso, y en vez de relajarse vuelven aún más estresados que al salir.

Por ello, especialistas recomiendan que antes de salir de viaje es bueno moderar las expectativas. Así lo entiende la psicóloga y sexóloga, Lic. Camila Casarino (Mat. 15.858), quien compartió con EL NORTE algunas ideas para poner en práctica y hacer de las vacaciones un momento más de disfrute.

Las vacaciones en familia ofrecen la oportunidad de crear recuerdos inolvidables, es esencial abordarlas con realismo y flexibilidad. Ajustar nuestras expectativas, aprovechar el tiempo para conocer mejor a nuestros hijos, permitir que algunas reglas se flexibilicen y recordar la importancia de la intimidad en la pareja son pasos clave”, sostiene la especialista.

Y repara: “Además, aceptar que las vacaciones no son un continuo de felicidad constante, sino una mezcla de emociones, nos permite disfrutar plenamente de cada momento, incluso cuando no todo sale según lo planeado. En última instancia, se trata de menos presión y más disfrute, garantizando así unas vacaciones enriquecedoras para toda la familia”.

Tips de ayuda

En ese marco, Casarino enumeró una serie de tips que marcan algunos aspectos para tener en cuenta al momento de irnos de vacaciones con hijos pequeños y no frustrarnos en el intento:

● Cuidado con las expectativas: Si bien esperamos las vacaciones para descansar y disfrutar en familia, hay que tener en cuenta que puede haber ciertos imprevistos.

“Tener en cuenta que puede haber ciertos imprevistos. Poder generar expectativas más reales reducirá el estrés y la frustración ante los momentos no deseados”.
Lic. Camila Casarino

Poder generar expectativas más reales, reducirá el estrés y la frustración ante los momentos no deseados.

● Conoce más a tus hijos: Aunque veamos a nuestros hijos durante todo el año, las vacaciones son el momento ideal para conocerse ambos en profundidad, aprovechar ese tiempo sin actividades programadas para conocerse fuera de la rutina diaria.

● Algunas reglas cambian: No te frustres intentando mantener rutinas rígidas que es muy probable que ni ellos ni vos quieran aplicar. En las vacaciones no es necesario vestir de tal forma o incluso cumplir con un horario estricto en las comidas. Podemos realizar una planificación pero es clave que sea flexible, realmente no necesitamos tanta rigidez en días de descanso y diversión.

● Intimidad en la pareja: En muchas ocasiones nos olvidamos de la pareja, y es que con todo lo que hay que organizar y tener en cuenta a la hora de llevar a los más pequeños de vacaciones, es esperable. Es necesario poder encontrar el espacio para poder charlar, abrazarse y tener un tiempo de tranquilidad para ambos. Es imprescindible que la pareja trabaje en esta conexión y compañerismo durante todo el año, para luego poder sostenerlo en las vacaciones aun si el tiempo es más breve.

● Las vacaciones no son solo felicidad: No nos autopresionemos a sentirnos felices todo el tiempo, esto nos genera más frustración. Es normal, y sobre todo sano, pasar por las distintas emociones, siempre y cuando estén bien reguladas. Que un mal momento no arruine tus vacaciones. Menos exigencias y más disfrute.

Cuestión de gustos

Todos podemos sentir cansancio o estrés inherentes a las obligaciones que cada uno tiene acorde a su edad, entonces las vacaciones deberían ser un plan más o menos acordado que contemple las necesidades y gustos de cada uno de los miembros.

La sobreexposición es un gran tema en todo viaje familiar. De repente, el grupo pasa mucho más tiempo junto de lo que acostumbra y esto puede generar roces, peleas, diferencias y conflictos.

“Es normal, y sobre todo sano, pasar por las distintas emociones, siempre y cuando estén bien reguladas. Que un mal momento no arruine tus vacaciones. Menos exigencias y más disfrute”.
Lic. Camila Casarino

Para adaptarse a esto, es necesario incrementar la paciencia y la tolerancia en el inicio de las vacaciones, pero además admitir que la posibilidad de que existan conflictos es real; acá lo importante no es que haya problemas o desencuentros, sino lo que hacemos con ellos.

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