El Sindicato Unidos Portuarios Argentinos paralizó la industria pesquera en esa provincia para exigir aumentos salariales del 160%. El ministerio de Trabajo local dictó una conciliación obligatoria hasta el 31 de enero

En los últimos días de 2023, el puerto de Rawson, en Chubut, se hizo viral porque los estibadores que trabajan con la pesca, especialmente en esa provincia, regalaban langostinos a quienes se acercaban.
El Sindicato Unidos Portuarios Argentinos (SUPA) estaba en pie de guerra con los empresarios de la estiba y con el Gobierno provincial y paralizaron esa industria. La situación implicó que cientos de toneladas de esos mariscos quedaran bloqueadas en las cargas de los barcos y sin posibilidad de salir hacia las plantas procesadoras.
Como iban camino a no estar aptos para el consumo, se decidió regalar a la gente que fuera a buscar.
La industria pesquera, junto con la petrolera, es la que genera mayor actividad económica en Chubut y, sobre todo, la que da más cantidad de puestos de trabajo. En la provincia estiman que ocupa a cerca de 16.000 trabajadores de forma directa, entre estibadores, marineros, capitán, maquinistas que manejan los barcos, transportistas y trabajadores de las plantas procesadoras.
A finales de diciembre del 2023, la nueva conducción del SUPA exigió una actualización salarial del 160% a las empresas del sector, nucleadas en la Cámara de la Flota Amarilla del Chubut (CAFACh).
Los estibadores perciben una remuneración mensual de $9.000.000. No obstante, cabe señalar que trabajan cuatro meses por año, que es lo que dura la temporada de pesca.
Además, se trata de una actividad pesada, que implica mucho esfuerzo físico y trabajo en horarios nocturnos o de madrugada.
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Los empresarios de la CAFACh manifestaron su desacuerdo con el pedido de actualización del SUPA y sostuvieron que no pueden afrontar la remuneración exigida. Los estibadores amenazaron con paralizar la actividad y, en efecto, lo hicieron.
En el gobierno provincial calculan que los paros del gremio generaron pérdidas por 125 millones de dólares y por 5 millones de dólares por los langostinos que se pudrieron en los barcos de carga.
“Es normal que paren, porque tienen el derecho constitucional para hacerlo, pero no es normal la extorsión de no descargar los barcos y dejar que se pudra la carga”, comentó el secretario de Pesca de Chubut.
“No le encontramos ninguna vinculación política. Son tan ridículos los planteos que es gente que no tiene ningún tipo de consciencia”, agregó el funcionario.
Nacho Torres, gobernador provincial, siguió de cerca el tema y a principios del año inició una demanda penal contra el SUPA, a través de la fiscalía de Estado local, por los daños ambientales ocasionados a partir del conflicto gremial, bajo el concepto de “ecocidio”.
“En principio fue un reclamo por seguridad e higiene, luego por un reclamo salarial y después hubo denuncias de los empresarios al SUPA por extorsión y coimas, por el daño que se ocasionó a la carga de langostinos”, detalló Arbeletche.
El 3 de enero, el Ministerio de Trabajo de Chubut emitió una conciliación obligatoria hasta el 31 de enero que obligó a los estibadores a retomar con sus actividades.
En el Gobierno local aseguran que la situación no está resuelta, porque notan una “intransigencia” en el reclamo de los sindicalistas y entienden que la situación se agravará a partir de febrero.

