En la previa de la mayor movilización, desde el Gobierno nacional apuntaron contra el paro general de la CGT.

Con el paro general repercutiendo en las calles desde temprano, principalmente en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, el Gobierno renovó sus críticas. La medida de fuerza convocada por la CGT apunta principalmente al Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) y el proyecto sobre la ley ómnibus.
En la previa de la marcha masiva en la plaza del Congreso, el vocero presidencial Manuel Adorni expresó: “Complica y es una pérdida de dinero para muchísimos argentinos”. En la habitual conferencia de prensa, el funcionario planteó que “encontrar una vía de diálogo con gente que intenta complicar la vida al resto de los argentinos, que no dejan de ser un grupo minoritario”.
“Qué es lo que uno intenta dialogar con gente que intenta frenar el país, que desconoce lo que ocurrió en las urnas poquito tiempo atrás y que muestra un costado bastante antidemocrático y bastante antirrepublicano al hablar de voltear cosas”, se preguntó, y completó: “En la Argentina no se voltea más nada. En este contexto, la pregunta no tiene respuestas. No se puede dialogar con quienes no quieren que el país salga adelante”.
A pesar de los dichos del vocero, desde la administración libertaria aclaran en estricto off que hay ministros encargados de dialogar, de manera informal, con los distintos sindicalistas aunque precisan que el Presidente considera que “los que están en la calle son cómplices del peor gobierno de la historia y los que no hicieron ni un paro”.
La CGT configura “un rival cómodo” para los libertarios por lo que el mandatario instrumentó a sus ministros a expresar su rechazo a la medida a través de las redes ya que consideran que se trata de “un paro son político, con una finalidad de dañar a un Gobierno”.
A pesar de las duras críticas, Adorni aclaró que “no es toda la gente ni todo el sindicalismo” los que movilizarán hoy, y si bien remarcó que el Gobierno respeta el derecho a parar, especificó que “queda la triste sensación de que el paro se ha transformado en algo más político que una cuestión sindical o la mera defensa de los trabajadores”.
“Seguimos extrañados por la velocidad que han tomado para anunciar el paro, récord en la Argentina. Hoy es un día triste entendiendo que toda la gente que quiere tener un día normal y no lo va a poder tener”, alertó.

