El jugador de Regatas reconoció que “por lo hecho en el Prefederal” muchos observarán a los de la ribera “como candidatos” en la Liga Federal que se iniciará el 23 de febrero. “Venimos de ser campeones y todos los rivales van a querer ganarnos”, sostuvo el pivot misionero.

Regatas fue el mejor del Prefederal de la Región CAB 1 de comienzo a fin y logró quedarse con el título, tras haber superado en una reñida definición a Somisa. De cara a la Liga Federal que se iniciará el 23 de febrero, el Náutico retuvo a todos los jugadores con los que cerró el 2023 y le sumó a dos jóvenes valores, en los que hay cifradas expectativas en relación a lo que puedan ofrecer, Manuel Oillataguerre y Diego Ibarra. Para darles sostén y reparo a estos baluartes –y a los chicos “de la casa” que vienen empujando con fuerza-, en las filas regatenses hay experiencia de sobra en varios jugadores. Uno de ellos es Carlos Báez, el misionero que arribó en julio del año pasado desde Pergamino Básquet.
A los 30 años, el jugador nacido en Campo Viera (cercanías de Oberá, Misiones) tendrá una nueva aventura en la tercera categoría, después de las que afrontara en Atlético Saladas (2015/16), Asociación Mitre de Tucumán (2016/17), Amancay de La Rioja (2017/18) y Jáchal de San Juan (2018/19).
Con vistas a este nuevo desafío en su carrera, en una charla con EL NORTE, Báez comentó: “Llevamos la tercera semana de preparación, así que ya estamos con ritmo. Obviamente está siendo pesada la pretemporada como pasa a esta altura del año, pero venimos muy bien por suerte, trabajando todos los días doble turno, aprovechando el tiempo que tenemos para laburar, a diferencia de lo que había sucedido antes del Prefederal, para el que tuvimos dos o tres semanas de entrenamientos previo al inicio del torneo nada más”. “Además nos dieron una semana más para arrancar la temporada, y si bien se va a hacer larga esta etapa, vamos a llegar con ritmo todos los equipos, con mucho aire, mientras que en el Prefederal nos fuimos acomodando sobre la marcha. Acá falta un mes y llevamos tres semanas nosotros entrenando. Así que excelente. A mí por lo menos me parece perfecto, más allá de que terminé bien el año físicamente”, agregó el pivot, ex Ciclista Olímpico de La Banda (LNB 2011/12), Oberá TC (TNA 2013/15) y Del Progreso (Liga Argentina 2019/20/21) y Racing de Chivilcoy (Liga Argentina 2021/22).
A propósito de ello, luego Charly marcó: “Yo creo que a mí, a mi edad ya y estando un poco más maduro, una pretemporada larga me conviene mucho más para lo que es esta clase de torneo”. “Ahora sumamos dos refuerzos más –destacó-, uno más en la pintura que me va a dar un poco más de aire. Tanto con Domingo (Felicetti) como con Manu (Oillateguerre) que es el chico nuevo, creo que vamos a estar rotando mucho”.
Al respecto, Báez amplió: “Tenemos mucha rotación que eso hoy en la clase de torneo que es el Federal, y que por ahí se hace largo, es importante en el final, lo que vio Pablo (Dastugue) en base a las experiencias de los últimos años. Nosotros tenemos 11 o 12 jugadores para que puedan pisar la cancha y que puedan tener minutos de calidad”. “La verdad que en eso hay que darle un premio a la dirigencia que se movió rápido en busca de refuerzos. Trajeron dos chicos que son de los mejorcitos que hay en la región y a quienes estamos acoplando a nuestro sistema de juego, algo que se está haciendo llevadero para ellos debido a que mantuvimos la base, ya nos conocemos, sabemos cómo jugamos y eso creo que va a ser un plus a lo largo del campeonato”, destacó el misionero, considerando igualmente que “hay que jugar los partidos y demostrarlo”. “Pero creo que ese plus siempre te da un empujoncito más en las partes decisivas”, evaluó el interno, que anotó 16 tantos el viernes en el primer amistoso ante Sportsmen Unidos de Rosario (fue triunfo por 93 a 91 de Regatas en casa).
Más tarde, Báez reconoció que “por lo hecho en el Prefederal” muchos observarán a los de la ribera “como candidatos”. “Y nosotros sabemos que tenemos un equipo como para pelear en los primeros puestos, sabemos que venimos de ser campeones y que todos los rivales van a querer ganarnos. Trabajamos todos los días para convivir con eso y se recalca siempre que tenemos que trabajar con la ambición de llegar a lo más alto posible y estamos conviviendo con esa presión”, manifestó, quien viene de ser goleador de Regatas en el Prefederal con 16.1 puntos de promedio. El mesopotámico de 2.04 de altura buscará mantener esa producción, seguir siendo “gigante” en la lucha bajo las tablas y sostenerse como referente de un Regatas que tiene el deseo de pelear por lo máximo.
“Necesitaba compartir más tiempo con mi familia”
Báez venía de vivir en el último tiempo en Chivilcoy y Pergamino, dos ciudades con un ritmo diario similar al de San Nicolás. Llegó en julio y rápidamente se sintió cómodo aquí. Confesó que “buscaba parar un poco la vorágine de la Liga Argentina, porque venía de viajar mucho, y necesitaba compartir más tiempo con mi familia, estar más en casa”. “La verdad que me adapté totalmente a la ciudad desde que llegué el primer día, como así también al club, que es hermoso. A mi edad busco que mi familia esté bien, así que no tengo más que palabras de agradecimiento al club porque en todos los sentidos estamos cómodos y eso es fundamental para que tengamos la cabeza dedicada completamente al básquet”, valoró.
Y en cuanto a lo deportivo puntualizó: “Estoy 100% conforme con el lugar que me da el equipo, con la responsabilidad que me da Pablo (Dastugue) y la confianza del grupo, tratando de volcar lo vivido el último tiempo en el club”. “Tenemos un mix de jugadores con mucha jerarquía y mucha experiencia. También tenemos juveniles que necesitan que nosotros les demos el apoyo para hacer sus primeras armas en este nivel”, afirmó Báez.


