La inflación marca una clara crisis en el sector turístico. Las empresas dedicadas a los viajes estudiantiles tuvieron que implementar una actualización tarifaria sujeta al índice inflacionario. Los nicoleños que viajan en un mes pagaron $187.000 hace dos años, para el año próximo habrán pagado $650.000 y para el 2026 $1.500.000.

De la Redacción de EL NORTE
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El viaje de egresados a Bariloche es, sin lugar a dudas, el más esperado por una promoción entera. Días de nieve y diversión, baile hasta altas horas de la madrugada y un último destino con todo el curso, así se describe el tan esperado viaje de los menores de 17 años que culminan sus estudios secundarios.
Claro está, la inflación marcó la diferencia con respecto a los precios. Para entender cómo se manejan las empresas, EL NORTE dialogó con el encargado de ventas de la empresa Travel Rock en San Nicolás. Detalló las modificaciones de los pagos de cuotas y la necesidad de todas las agencias de actualizar con los índices inflacionarios los valores.
“Los viajes se empiezan a pactar dos años antes de la fecha estimada que quiere el curso que se va a Bariloche. Imaginate que los que se van este año pagaron $187.000, los que se van el próximo año pagaron $600.000 y ya para el 2026 estamos hablando de, al menos, $1.500.000”, manifestó.
Si tomamos los precios mencionados por el agente de viajes, en concreto, el destino estudiantil tradicional de fin de curso aumentó poco más del 700% en dos años, tomando de referencia desde el momento que empiezan a pagar las cuotas.
En caso de que un estudiante desee sumarse ahora para viajar con sus compañeros, el valor de pago es de, al menos, $1.000.000. “Esta es la época donde todos los que se arrepintieron de no haberse decidió antes, empiezan a querer pagar su lugar. Acá, desde ya, como se debe obtener un lugar más para todo, el valor que debe abonar ese pasajero es mucho más alto del que pagaron los otros integrantes del curso”, explicó el encargado de ventas de dicha empresa.
El precio que mencionamos incluye el traslado aéreo ida y vuelta; el hotel, que suele poder elegirse por el curso en algunos casos, aunque varía según la empresa, con las cinco comidas: desayuno, almuerzo, merienda, cena y quinta comida (la que se da posterior al boliche); todas las excursiones, cuyo número varía dependiendo de la época del año en la que se viaja; los boliches tradicionales, y, desde ya, la cobertura médica.
Con respecto a los vuelos, siempre quedan pendientes a pagar por los estudiantes los impuestos aeroportuarios, tasas de embarque y demás. Esto se define más llegada a la fecha de vuelo, ya que son las aerolíneas las que establecen esos valores.
Cabe subrayar que la época en la que se define el viaje influye mucho en el precio final. Por lo general, estos destinos estudiantiles son para fines de agosto o principios de septiembre. No obstante, la temporada para muchos arranca a mediados de junio y hasta en vacaciones de invierno.
“Hay algo a destacar que es que nuestra temporada se extiende hasta enero. Hay muchas escuelas, no solo de San Nicolás, sino de otras provincias también, que deciden hacer su viaje de fin de curso a fin de año. Que, de hecho, tiene más sentido, porque se supone que es un viaje para dar un cierre al fin del curso”, aseveró.
Nuevas actualizaciones
La pandemia marcó un antes y un después en el turismo argentino. Cuando empezó el repunte, afirman muchos agentes de viajes, la inflación apretaba demasiado para poder estabilizar las ventas. Por lo tanto, a nivel nacional, se tomó una determinación entre todas las empresas de realizar ajustes por índice inflacionario.
En caso de que se decida pagar en cuotas, durante todos los meses que se debe abonar se hará con una cuota fija. Un mes antes del viaje, se realiza una reunión previa entre la agencia y los padres, donde se terminan de pulir los detalles de los pagos. El tope de inflación es del 100%, por lo que puede llegar a haber un pago extra en algunos casos.
¿Viajan menos?
Desde ya, todos los rubros sufrieron baja de clientes o prestaciones de servicios. En el caso puntual de los viajes de egresados, la misma persona consultada aseguró que hoy de “un curso de 30 personas, viajan 20. Después puede haber alguno que se sume, pero ya no pasa tanto como antes”.
Es que la merma se da en un contexto inflacionario aún complicado, lo que también hace que muchos estudiantes no puedan costear el viaje. Sin embargo, se espera un repunte por parte de las empresas en general para los viajes de los próximos años.

