El profesor falleció el lunes pasado y los mensajes de cariño, recuerdo y respeto inundaron las redes sociales.

Fabián Migliavacca, profesor de educación física y deportista villense, falleció este lunes a los 57 años de edad. El docente luchó durante más de 20 días contra una descompensación general. Desarrolló gran parte de su carrera en las escuelas San Pablo, Cristo Rey y Técnica N° 669. Como futbolista, jugó en Porvenir Talleres, Sociedad Italiana y Atlético Empalme. Además, participó en numerosas jornadas de ciclismo.
La comunidad lamentó esta pérdida y los mensajes de cariño, recuerdo y acompañamiento para su familia y amigos invadieron las redes sociales.
Institucionalmente fue despedido también por los clubes locales y regionales; gremio docente; instituciones educativas. También el senador Germán Giacomino quién resaltó: “Hoy nos deja una gran persona, una excelente profesional a quien recordaremos por su gran compromiso y agradeceremos infinitamente por el profesionalismo, la vocación y el amor puesto en la atención de sus alumnos. Una triste noticia para la comunidad. Nuestro más sincero respeto y condolencias a sus familiares y amigos. Hasta siempre Fabián”.
También por el Municipio que compartió unas sentidas palabras del intendente Jorge Berti: “Un ser de los imprescindibles. Siempre un paso adelante, arreglando árboles, cuidando las plantas, manteniendo la limpieza, cuestiones que no le eran de su responsabilidad, sin embargo lo hacía con alegría mostrando el camino a otros con su compromiso y aportando ideas, proyectos, tiempo. El Flaco en la cancha corría como ninguno y jamás una queja, siempre alentando, siempre sumando. Te vamos a extrañar como todos los que te conocimos y como muchos que con sorpresa por tu partida, comienzan a saber quién eras.
Dejás un vacío inmenso, una tristeza tan grande que sólo la esperanza de volvernos a encontrar la hará más llevadera. No dudo que una luz brillante llega al cielo para toda la eternidad. Flaco querido, alumbranos desde allí para entender lo efímero de este paso por la tierra y llenanos con la esperanza cierta de un nuevo encuentro. Gracias por tu humildad, por ser buen tipo, porque pasaste dejando huella… Buen viaje, nos volveremos a encontrar”.

