El expresidente del “Pirata” falleció este martes en Buenos Aires a los 80 años. Fue quien salvó al club de la quiebra, cuando la Justicia estuvo a punto de hacerlo desaparecer.

El fútbol cordobés está de luto. Este martes se conoció el fallecimiento de Armando Pérez, histórico dirigente y expresidente del Club Atlético Belgrano, quien dejó una huella imborrable en la institución celeste y en el fútbol argentino.
Pérez, quien supo comandar a Belgrano durante una de sus etapas más destacadas, fue un pilar fundamental en la transformación del club. Bajo su gestión, el Pirata no solo logró importantes éxitos deportivos, como el recordado ascenso a Primera División en 2011 tras vencer a River Plate en la promoción, sino que también saneó económicamente la institución, consolidándola como un modelo de gestión a nivel nacional.
El dirigente, además, tuvo un rol clave en la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), llegando a ser presidente de la Comisión Normalizadora en 2016, cuando la entidad atravesaba una crisis institucional.
Su liderazgo y su pasión por Belgrano lo convirtieron en una figura emblemática para los hinchas celestes, que lo recordarán como un dirigente comprometido y visionario, siempre al servicio de la mejora del club.
La noticia de su partida generó un profundo pesar en la comunidad futbolística y en todo Córdoba, donde su legado perdurará en el tiempo. Desde Belgrano, expresaron sus condolencias a través de un emotivo comunicado en el que destacaron su incansable trabajo y amor por los colores celestes.

