El Vaticano anunció esta tarde que las condiciones clínicas del Papa permanecen estables

El pronóstico sigue siendo reservado. Anoche descansó bien y ya no tiene fiebre, pero sigue necesitando ventilación mecánica no invasiva.

El estado de salud del papa Francisco muestra una leve estabilidad, tras la crisis de broncoespasmo sufrida el viernes. Aunque sigue requiriendo ventilación mecánica no invasiva, informó esta tarde el Vaticano.

Durante el día, ha alternado este tipo de ventilación con un tratamiento de oxígeno de alto flujo por cánulas, con una respuesta positiva en el intercambio gaseoso. No ha presentado fiebre ni nuevos episodios de broncoespasmo.

Según el último parte médico, emitido este sábado, el pontífice se encuentra sin fiebre y no presenta signos de leucocitosis. Es decir, no presenta un aumento anormal en el recuento de glóbulos blancos, lo que suele ser indicador de infección.

Pese a la ligera mejoría, el equipo médico mantiene un pronóstico reservado y prefiere evaluar su evolución con cautela antes de emitir nuevas conclusiones. Los especialistas habían establecido un período de entre 24 y 48 horas para determinar si hubo un deterioro tras la crisis respiratoria.

A nivel clínico, los parámetros hemodinámicos se han mantenido estables, ha podido ingerir alimentos sólidos y ha participado activamente en sesiones de fisioterapia respiratoria. Fuentes vaticanas aseguran que su estado de ánimo es bueno y que permanece consciente y orientado.

La jornada del Papa

Durante la tarde, Francisco recibió la eucaristía y se dedicó 20 minutos a la oración en la capilla del hospital, lo que indica que puede moverse, aunque con ciertas limitaciones similares a las que presentaba antes de su ingreso.

El Papa sufrió un broncoespasmo el viernes por la tarde, acompañado de inhalación de vómito, lo que obligó a una rápida intervención médica con broncoaspiración y ventilación mecánica no invasiva. Desde el Vaticano informaron que el Sumo Pontífice pasó la noche en calma y actualmente se encuentra descansando.

Este viernes se cumplieron dos semanas desde la internación del Papa Francisco en el hospital Policlinico Gemelli de Roma, donde fue ingresado el 14 de febrero debido a una infección respiratoria polimicrobiana, una combinación de virus y bacterias que derivó en neumonía bilateral, requiriendo un tratamiento intensivo.

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