La efeméride conmemora la creación de la Federación Argentina de Trabajadores de Luz y Fuerza, constituida el 13 de julio de 1948 con la participación de 29 organizaciones gremiales. El 31 de agosto de 1949 firmaron el primer Convenio Colectivo de Trabajo de alcance nacional con el sector eléctrico e instituyeron la fecha especial. Además de garantizar condiciones laborales dignas para sus trabajadores y protegerlos, la FATLyF es una organización que asegura el acceso a capacitación, formación y calidad de vida para sus asociados.

De la Redacción de EL NORTE
[email protected]
Hoy se celebra el Día del Trabajador de la Electricidad en conmemoración de la creación de la Federación Argentina de Trabajadores de Luz y Fuerza (FATLyF), el 13 de julio de 1948 con la participación de 29 organizaciones gremiales.
La creciente organización de sindicatos eléctricos en Argentina se aceleró como respuesta a los atropellos que se cometían contra los trabajadores de las empresas privadas de electricidad que estaban en manos de capitales extranjeros. Hasta 1943, existían solo dos sindicatos de Luz y Fuerza: Tucumán (con 24 años de existencia) y Rosario (con 15 años).
A partir de ese momento, en tan solo cinco años, se fundaron otros cinco. La creación de la FATLyF ocurrió un mes después de la histórica movilización obrera que tuvo lugar en Buenos Aires, gracias a la cual se logró la liberación del expresidente Juan Domingo Perón.
El 31 de agosto de 1949 firmaron el primer Convenio Colectivo de Trabajo de alcance nacional con el sector eléctrico e instituyeron el 13 de julio como Día del Trabajador de la Electricidad.
Actualmente, la Federación Argentina de Trabajadores de Luz y Fuerza nuclea a 41 sindicatos de Luz y Fuerza distribuidos en toda la Argentina.
Los trabajadores del sector eléctrico desarrollan una actividad laboral que figura en la tercera posición en los índices de fallecidos por accidentes de trabajo y/o enfermedades profesionales. Aunque no se encuentra entre las actividades económicas con mayores accidentes laborales, en el 90% de los casos, cuando se producen, los desenlaces son fatales. Esta realidad muestra la importancia del desarrollo del Sindicato de Luz y Fuerza, que, además de garantizar condiciones laborales dignas para sus trabajadores y protegerlos, es una organización que asegura el acceso a capacitación, formación y calidad de vida para sus asociados.
Origen e identidad
Quienes aquel 13 de julio de 1948 dieron vida a la Federación Argentina de Trabajadores de Luz y Fuerza plasmaron el sentir que hoy reeditan cada día: “Luz y Fuerza somos todos”, son todos los 41 sindicatos de Luz y Fuerza diseminados en la geografía nacional y que reúnen a los trabajadores de la electricidad del país en dicha organización sindical.
Hasta 1945 se habían constituido en el país los Sindicatos de Luz y Fuerza de Tucumán en 1919, Rosario en 1928 y Luján en 1934.
Un horizonte y un camino inusitados hasta el momento se abrieron para los trabajadores argentinos a partir de la revolución del 4 de junio de 1943. Entre los integrantes del nuevo gobierno militar, un joven coronel, Juan Domingo Perón, iluminaría desde ese momento y por siempre la vida del movimiento obrero argentino y del país todo, instaurando por primera vez en la historia de esta parte del mundo el concepto de “justicia social”.
De la mano del líder de los trabajadores, comenzó un tiempo próspero y de gran crecimiento para la actividad sindical.
Hasta 1943, Luz y Fuerza contaba con tan solo tres sindicatos; en ese año nacieron los Sindicatos Río Cuarto, Mar del Plata, Baradero (hoy Zona del Paraná), Corrientes, Capital Federal, Mendoza y Las Flores. En 1944 se sumaron Salta, Córdoba, Villa María (hoy Regional), Bahía Blanca, Pergamino y Mercedes (Buenos Aires). En 1945 se crearon los Sindicatos Luz y Fuerza de Entre Ríos y Jujuy; un año después, con la llegada a la Presidencia por primera vez del General Perón, se crearon los Sindicatos de Luz y Fuerza del Norte (hoy Chaco) y Santa Fe.

Convicción y compromiso
La actividad eléctrica prosperaba y se sumaban sindicatos. En 1947 se conformaron los Sindicatos Luz y Fuerza de Azul, Olavarría, Río Negro y Neuquén, Venado Tuerto, Lincoln, Punta Alta y Rafaela. En febrero del año siguiente, nace el Sindicato Luz y Fuerza de Rufino.
En julio de 1948, al amparo de una doctrina Humanista, Orgánica y Solidaria comprometida con todos los trabajadores de la energía eléctrica del territorio nacional, nace la Federación Argentina de Trabajadores de Luz y Fuerza.
Eran tiempos en los que comprimir la dispersión geográfica se planteaba como un gran desafío y, a fuerza de convicción y compromiso solidario, fue posible.
Rubricaron el acta fundacional los 29 Sindicatos de Luz y Fuerza del país creados hasta esa instancia, pero en pocos meses fueron 30. A pocos días de nacida la FATLyF, se crea el Sindicato de Luz y Fuerza de Misiones, que se incorpora de inmediato a la entidad federativa.
En junio de 1949 se suma el Sindicato Luz y Fuerza de Tres Arroyos y, al celebrar un nuevo aniversario de la Independencia Nacional, el 9 de julio de ese mismo año, nace el Sindicato Luz y Fuerza de Santiago del Estero.
En agosto de 1949, la FATLyF consigue su personería gremial nro. 130 y un día después sesiona el Primer Congreso Ordinario de FATLyF en la ciudad de Rosario, firmando el 31 de agosto el primer Convenio Colectivo de Trabajo de alcance nacional. Es en ese Congreso donde se instituye el 13 de julio como el Día del Trabajador de la Electricidad.

