La actriz Pamela Anderson, de 57 años, y el actor Liam Neeson, de 72, asistieron juntos al estreno de la película “The Naked Gun”.

El estreno de la película “The Naked Gun” se convirtió en un evento cargado de emoción y especulación cuando Pamela Anderson y Liam Neeson aparecieron juntos en la alfombra roja, acompañados por sus hijos adultos.
Una noche de cine y familia
La actriz canadiense, de 57 años, asistió al evento junto a Dylan Jagger Lee (27) y Brandon Thomas Lee (29), hijos que tuvo con el músico Tommy Lee. A su lado, el actor británico de 72 años estuvo acompañado por Micheál Richardson (30) y Daniel Neeson (28), fruto de su relación con la actriz Natasha Richardson, fallecida en 2009.
La imagen familiar se completó con un gesto que no pasó desapercibido: Anderson le dio un beso en la mejilla a Neeson, una muestra de afecto que reavivó los rumores sobre una posible relación amorosa entre los protagonistas.
La conexión entre Pamela Anderson y Liam Neeson ha generado titulares desde el inicio de la promoción de la película. Aunque aún no han confirmado un romance, ambos se refirieron públicamente al vínculo que los une. “Definitivamente tenemos una conexión muy sincera, muy amorosa”, afirmó Anderson en una entrevista con Entertainment Weekly. “Creo que tengo un amigo para toda la vida en Liam, y él es una buena persona”, agregó.
Neeson también fue elogioso con su compañera. En octubre, declaró a People que está “locamente enamorado” de Anderson, aunque aparentemente en tono profesional. Sobre el trabajo en el set, dijo: “Es extraordinaria para trabajar. Es divertida y muy fácil de trabajar con ella. No puedo elogiarla lo suficiente”.
Entre bromas y miradas que hablan solas
Durante la gira promocional de la película, los gestos y declaraciones entre ambos sumaron señales. Cuando el medio The Sun le preguntó a Anderson si estaría dispuesta a participar en una secuela junto a Neeson, ella respondió: “Lo seguiría a cualquier parte”.
Incluso bromearon sobre las escenas íntimas del film. El actor contó que sus favoritas fueron “las escenas de sexo” con Anderson, y ambos relataron que la coordinadora de intimidad en el rodaje “no pudo soportarlo y se fue a tomar un café”.
El estreno en Londres, realizado la semana anterior, también llamó la atención. Según Vanity Fair, “no podían mantener las manos alejadas el uno del otro”, reforzando la percepción de una cercanía que va más allá del compañerismo actoral.

