En 1979 Argentina obtuvo en Japón su primer campeonato mundial en juveniles, competencia que luego ganaría en cinco ocasiones más, y la que por estos días está disputando en Chile el nicoleño Valente Pierani. De aquel plantel dirigido por César Luis Menotti y liderado por Maradona y Ramón Díaz que venció en la final por 3 a 1 a la Unión Soviética formó parte el conesero Jorge Piaggio.

El nicoleño Valente Pierani se encuentra disputando por estos días en Chile con el seleccionado argentino el Mundial Sub-20, competencia que la albiceleste ganó en seis oportunidades; en una de ellas, en 1997, con el arquero de San Nicolás Leonardo Franco como parte de su plantel. La primera de esas conquistas se dio en el Mundial Juvenil de 1979 que se desarrolló en Japón. La Argentina arrolló en el Lejano Oriente, con seis triunfos en igual cantidad de presentaciones; con veinte tantos a favor y apenas dos en contra. En la final, el equipo dirigido por César Luis Menotti se impuso por 3 a 1 sobre la Unión Soviética para alzar el máximo trofeo. Antes en semifinales había derrotado a Uruguay (2-0), en cuartos a Argelia (5-0) y su andar en la fase de grupos había sido perfecto (5-0 ante Indonesia, 1-0 frente a Yugoslavia y 4-1 contra Polonia).
La formación se relataba casi de memoria, con Sergio García; Abelardo Carabelli, Juan Simón, Rubén Rossi y Hugo Alves; Juan Barbas, Osvaldo Rinaldi y Diego Maradona; Osvaldo Escudero, Ramón Díaz y Gabriel Calderón. Nada ocurrió por casualidad para que esos pibes (que Don Ernesto Duchini había reclutado un tiempo antes) alcanzaran el primer campeonato en la categoría para nuestro fútbol (mucho tiempo antes de que la factoría Pekerman lo multiplicara en 1995, 1997, 2001, 2005 y 2007).
Además integraron ese plantel campeón Rafael Sería, Marcelo Bachino, Daniel Sperandío, Juan José Meza, Alfredo Torres y José Luis Lanao.
Y también lo hizo el conesero Jorge Piaggio, quien por entonces militaba en las Inferiores de Atlanta. El defensor había participado del proceso previo a la cita mundialista, participando del Sudamericano que se jugó en Uruguay (actuando en dos encuentros).
Ya en Japón le tocó jugar en lugar del lesionado Simón en el segundo tiempo, de lo que fue la goleada sobre Argelia por 5 a 0 en cuartos de final, con goles de PT: Maradona, Calderón y Ramón Díaz (en tres oportunidades).

Hace unos años, en diálogo con EL NORTE Piaggio confesó que para él esa conquista “fue algo impresionante”. “En Uruguay no anduvimos bien, pero a Japón íbamos a ganar el título. Estábamos mentalizados, pero además era un equipazo. La gente se despertaba aquí a las 4 de la mañana sólo para vernos jugar por TV y le gustaba ese toqueteo grande”, recordó con emoción, señalando más tarde que “equipos como Brasil 70, Holanda 74 y el Juvenil aquel fueron la expresión máxima del fútbol”.
Ramón Díaz fue el goleador de Argentina y del torneo con 8 goles y Maradona (con quien el riojano se enemistaría al poco tiempo) la gran figura. Precisamente, sobre Diego Piaggio expresó: “Lo recuerdo con mucho cariño”. “Era un fuera de serie para todo; para el billar, para el ping pong y ni hablar para el fútbol. Las cosas que yo le vi hacer son muy difíciles de contar porque eran increíbles. Como persona era muy gracioso y jodón, y como yo también lo soy, nos llevábamos bien”. “Ya tenía dos años en Primera –precisó- y mucha presión. Recuerdo que a la concentración de la Selección, en José C. Paz, llegaban revistas de Europa con notas sobre él y yo le decía: “¿Vos te diste cuenta de lo que sos?” Diego me respondía: “Dejame de joder. Yo a veces quisiera ser como vos”. “Empezaba a sentir la presión, eso de no poder bajar de ocho puntos en una cancha”, señaló.
En cuanto a Menotti, “Mortadela” afirmó que “fue el más grande”. Y lo definió como “un gran motivador, que defendía al jugador a muerte”.
Cuentan que Menotti les advirtió a sus jugadores en la preparación para el Mundial del 79 lo que sucedería si todos se comprometían con su filosofía de trabajo. Les habría dicho: “Confío en ustedes y sé que si se rompen el alma y se cuidan el uno al otro, tal vez seamos campeones y la gente los recordará durante 30 años”. Ya pasaron más de cuarenta y cinco y el recuerdo de ese logro está más vivo que nunca; en Piaggio y en cada uno de los argentinos que fueron testigos de esa histórica campaña.

Su trayectoria
Jorge Piaggio, tiene 65 años y dos hijos -Martín, de 37, y Florencia, de 34-. Es uno de los dos futbolistas surgidos en Atlanta que lograron ser campeones mundiales con Argentina, junto con Alfredo Manuel Torres, su compañero en aquel inolvidable grupo que le dio al país su primer campeonato juvenil. De la mano de su coterráneo Mario Fossa –quien ya jugaba para los de Villa Crespo- llegó al club en 1976 y ese año fue campeón en séptima división en cancha de Boca. Debutó en 1980 y permaneció en la institución hasta 1983 (pasó por Almirante Brown a préstamo en 1982, jugando 27 encuentros). En Atlanta quedó libre por decisión del cuerpo técnico que encabezaba Juan Carlos “Toto” Lorenzo; justo después del ascenso conseguido a la “A”.
No jugó mucho en la Primera División, ya que -con excepción de 1981- nunca se terminó de consolidar como titular por diferentes factores.
Fueron en total 32 sus presentaciones (29 como titular y en los otros tres ingresó desde el banco de suplentes, sin haber convertido goles), con 14 victorias, 9 empates y 9 derrotas.
En su debut, Atlanta (dirigido por Luis Artime) igualó 2 a 2 con Villa Dálmine por la tercera fecha del campeonato de la “B” de 1980 (con un gol en contra suyo). Ese día Piaggio compartió la cancha con Luis Barbieri, Armando Ovide, Adrián Bianchi, Horacio Pizurica; Mario Carballo, Rubén Sacconi (10´ ST Jorge Vázquez), Carlos Acuña; Omar Porté (20′ ST Héctor Candau), Ricardo Espala y Jorge Villagra.
Su última presencia fue en la “B” de 1983, en la victoria sobre Arsenal por 2 a 1 en el marco de la jornada 23 de ese certamen. Bajo la conducción de la legendaria dupla técnica conformada por Oscar López y Oscar Cavallero, Atlanta formó con: Raúl Domínguez; Adrián Bianchi, David Millicay, Jorge Piaggio (28′ ST Carlos Gustavo Jones), Rubén Bernardis; Horacio Bianchini, Avelino Verón, Alfredo Torres; Jorge Villagra, Alfredo Graciani (ST: Ricardo Espala) y Héctor Milano.
Tras su desvinculación de Atlanta, pasó a Armenio en 1984 (fue compañero de Scotta, Fanesi, el Chino Benítez y tuvo como DT al Chango Cárdenas). Más tarde vino a San Nicolás para jugar un Regional con Belgrano (que había sumado a Potente, Premici, García Cambón, el Ruso Ribolzi), luego emigró a Deportivo Maipú de Mendoza en donde en 1985 con Ramos Delgado como técnico fue campeón en la Liga local. Pasó por la Liga de General Villegas (Bunge y Tres Algarrobos) por el Linqueño de Lincoln y terminó su carrera profesional en la C en Dock Sud, en 1991.
En la actualidad reside en su Conesa natal.


