La divisa estadounidense subió siete pesos este viernes y completó un mes con aumento, pese a una última semana de menor presión cambiaria.

El dólar mayorista aumentó siete pesos y finalizó la jornada del viernes, última de octubre, en $1.445, manteniéndose por debajo del techo de la banda cambiaria fijado en $1.496. En la primera semana posterior al triunfo electoral de La Libertad Avanza (LLA), la divisa había descendido $47, una baja menor a la prevista por los analistas del mercado. Durante septiembre, el tipo de cambio había mostrado una suba del 4,7%.
El volumen operado en el segmento de contado superó los u$s 316,4 millones. En tanto, el dólar minorista cerró a $1.475,11 para la venta, según el promedio de entidades financieras difundido por el Banco Central (BCRA). Esa cotización implicó una baja semanal del 2,8%, pero un incremento mensual del 4,9%. En el Banco Nación (BNA), el valor de venta se ubicó en $1.475.
Los contratos de dólar futuro registraron alzas generalizadas de hasta 1,3%. Las proyecciones del mercado anticipan que el tipo de cambio mayorista alcanzará $1.477,5 a fines de noviembre y $1.517 en diciembre. En la jornada del viernes, se negociaron operaciones por u$s 1.089 millones en el mercado de futuros.
Menor presión cambiaria y expectativa de estabilidad
La economista jefa de Formula, Marianela Gayá, señaló que, tras las elecciones, el comportamiento del dólar fue distinto al de otros activos financieros. Según explicó, la reacción contenida de la divisa podría estar vinculada a la incertidumbre sobre posibles ajustes en el esquema de bandas cambiarias vigente.
Gayá consideró que el Banco Central podría utilizar esta etapa de relativa calma y confianza posterior al proceso electoral para fortalecer sus reservas, lo que implicaría una cotización más elevada en el corto plazo. También observó que la esperada liquidación de dólares adquiridos con fines especulativos antes de los comicios no se concretó, lo que contribuyó a la estabilidad del tipo de cambio.
Medidas del Banco Central y señales monetarias
El jueves, tras la reunión de su directorio, el Banco Central emitió la Comunicación “A” 8350, que introdujo cambios en el cálculo y la normativa de efectivo mínimo. La disposición significó una leve flexibilización de los encajes bancarios, luego del aumento aplicado antes de las elecciones para contener la volatilidad cambiaria.
Esta modificación marca una señal de distensión en la política monetaria. El organismo busca equilibrar la acumulación de reservas con un manejo prudente de la liquidez, aunque los analistas advierten que una expansión de la base monetaria podría generar presiones adicionales sobre la inflación, que mantiene una trayectoria ascendente desde el segundo trimestre del año.
Tras la ratificación del rumbo económico en las urnas, el gobierno parece reducir las intervenciones más restrictivas, mientras que las consultoras privadas anticipan un incremento en el índice de precios impulsado por alimentos, tarifas y combustibles.
Contexto externo y llegada de turistas
En el frente externo, el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) informó que en septiembre la llegada de turistas extranjeros al país registró su mayor caída interanual en seis meses, pese al ajuste del tipo de cambio. El dato se suma a los indicadores que muestran un comportamiento mixto de la economía en un contexto de estabilidad cambiaria parcial y moderada recuperación de la actividad financiera.

