Concluida la primera etapa de los trabajos adjudicados a la empresa Maragua SACIIFYC, fueron restaurados y puestos a cota que corresponde alrededor de 1000 metros de terraplén, sobre un total aproximado de 1600 metros. Paralelamente, se recuperaron dos bombas de desagote, con lo cual la estación de bombeo hoy cuenta con seis dispositivos para drenar agua en caso de un episodio climático excepcional como el que sucediera en enero de 2017. “Hoy estamos cien veces mejor resguardados que lo que estábamos en aquel entonces“, explicaron.

De la redacción de EL NORTE
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Los registros indican que fueron alrededor de 120 milímetros de agua los que, en enero de 2017, cayeron en un breve lapso en la región, lo que provocó el desborde del arroyo Del Medio y una de las peores calamidades climáticas que se recuerden en el Partido de San Nicolás. Desde entonces, la población de La Emilia tiene muy frescas las imágenes de calles y viviendas completamente inundadas. Esa clase de experiencias nunca se olvidan, y el temor a que un episodio climático excepcional pueda repetirse siempre está latente.
Dicho esto, la obra de restauración del terraplén de La Emilia aplaca en gran parte ese temor. “Hoy estamos cien veces mejor resguardados que lo que estábamos en aquel entonces”, un empleado de la empresa.
Los trabajos de puesta en valor del terraplén fueron adjudicados a la empresa Maragua SACIIFYC, que en marzo de este año inició los movimientos previos a la restauración y alteo de las defensas. Actualmente, la obra tiene un avance del 62 por ciento: alrededor de 1000 metros fueron intervenidos, de un total de 1600 metros. Y la cota que hoy tiene el terraplén supera en, aproximadamente, un metro a la que tenía en 2017. “Por la propia erosión que genera el paso del tiempo, el talud del terraplén va perdiendo altura. Actualmente se ha recuperado la altura en toda la zona de la planta de bombeo. El problema que tenemos es que el clima no nos está ayudando a avanzar con mayor celeridad porque las lluvias humedecen la tierra, general barro y eso retrasa las tareas. Si no hubiese llovido tanto a lo largo del año, la obra ya estaría finalizada”, cuenta Ponzanesi.
Paralelamente a la restauración y alteo del terraplén, se logró recuperar dos bombas arroceras Pivas que pertenecen a la Dirección de Hidráulica, capaces de drenar 300 m3 por hora. Esas bombas habían sido devueltas a la Dirección de Hidráulica cuando se adjudicó la obra a la empresa Maragua. “En el último evento climático grande que tuvimos, que llevó la altura del arroyo casi a los 6 metros, hubo mucha agua en el pueblo, aunque no se produjo inundación”.
⚪ Actualmente, el terraplén hoy tiene un metro de alto más que el que tenía en la inundación de 2017, y tres compuertas adicionales a las que había entonces.
Las autoridades de la Delegación de La Emilia gestionaron ante la Dirección de Hidráulica el envío de esas bombas, que al día siguiente ya estaban en la estación de bombeo. Ambas equipos fueron cedidos para su uso permanente. “Estamos muy contentos con la ayuda que nos brindan. Una de esas bombas ya está colocada en el reservorio, que va a trabajar junto a las otras cuatro que tenemos en la planta de bombeo, en caso de ser necesario. La otra bomba tendrá uso móvil, es decir, se puede trasladar a un lugar puntual que lo requiera”, explica Ponzanesi.
Naturaleza impredecible
“Hay que dejar algo muy claro: la naturaleza es impredecible, y para ello sólo basta mirar lo que está pasando en el centro-oeste de la provincia de Buenos Aires. En caso de que hoy sucediera un episodio similar aquí, probablemente el agua no ingresará al pueblo porque hoy estamos en mucha mejor condición que lo que estábamos antes”, contó Ponzanesi. Y agregó: “Pero si el arroyo se desborda y cerramos las 14 compuertas que tenemos para que el agua no ingrese al pueblo, el agua de lluvia se empieza a acumular dentro del pueblo. Y si la cantidad de agua que ingresa a la estación de bombeo es superior a la capacidad de drenaje, lógicamente el agua empieza a desbordar dentro del casco urbano. Ese es un fenómeno que no podemos descartar. De hecho, en marzo de 2024 nos pasó eso. Y afectó a unas 25 casas que están en la zona más baja. Para que ello hoy vuelva a ocurrir tendría que llover 220 o 240 milímetros en un día, es decir, un episodio muy excepcional pero que no podemos descartar”.

