Una cañería de 750 milímetros reventó en plena intervención programada en la planta Echeverría, en Paraná. Dos operarios fueron lanzados varios metros, pero se encuentran fuera de peligro. Parte de la ciudad tuvo baja presión y cortes temporales.

Una explosión en una cañería de 750 milímetros sorprendió este jueves a los trabajadores que realizaban tareas programadas en la planta Echeverría, en Paraná. El estallido se produjo en medio de una intervención sobre una tubería del sistema de impulsión de agua potable y provocó que dos operarios fueran desplazados varios metros. Según confirmó el Municipio de Paraná, ambos se encuentran en buen estado de salud.
Los trabajadores fueron trasladados a un centro de salud para controles médicos. Uno de ellos presentó un corte leve en el entrecejo, pero no requirió sutura. El otro no sufrió heridas visibles. A pesar del incidente, continuaron con sus tareas hasta que fueron retirados del lugar por prevención, informaron las autoridades.
La obra forma parte de una etapa clave del proceso de modernización del sistema de agua potable de Paraná. El proyecto busca mejorar la eficiencia, aumentar la capacidad de conducción y avanzar en la sustentabilidad del servicio. Los trabajos, que se realizan con financiamiento municipal, incluyen la conexión de una nueva cañería de 5.500 metros que corre en paralelo a la actual.
El incidente ocurrió en el momento del corte de la tubería, que debía estar despresurizada. Sin embargo, una válvula presurizadora no funcionó correctamente y el caño mantenía una presión mayor a la prevista. “La cuadrilla estimaba que el ducto ya había sido despresurizado, ya que sobre calle Rondeau se observaba el desagote previo del sistema. Pero al realizar el corte, la tubería mantuvo más presión de la prevista”, explicó Eduardo Loréfice, secretario de Planificación e Infraestructura. El funcionario agregó que el equipo técnico avanzó con la tarea porque “el material no nos arrojó la información correcta” y destacó que, afortunadamente, “no pasó a mayores”.
La explosión también generó una reacción en otro tramo del sistema, donde se analiza si una válvula sufrió daños. De todas formas, la obra continuó sin cambios en el cronograma. La intervención incluye la renovación de la sala de bombas de la planta Echeverría y la incorporación de una electrobomba adquirida por la Municipalidad, que permitirá mejorar el rendimiento del sistema.
“Estamos mejorando el comportamiento de las cañerías al impulsar más caudal distribuido en dos conducciones distintas”, detalló Mayra Collante, secretaria de Recursos Hídricos y Gestión Ambiental, sobre la conexión del nuevo conducto. Según la funcionaria, estas tareas complementan intervenciones previas tanto en la planta potabilizadora como en los centros de distribución.
Los trabajos, iniciados a primera hora del jueves, obligaron a interrumpir temporalmente el funcionamiento de los centros de distribución Ramírez y Ejército. Esta medida provocó baja presión o cortes de agua en el oeste de la ciudad, especialmente en zonas cercanas a las calles Ayacucho y Artigas. La reanudación del suministro será progresiva y dependerá de la recuperación de los niveles de reserva, lo que podría extenderse hasta la madrugada.
Mientras se normaliza el servicio, las autoridades pidieron a los vecinos que hagan un uso racional del agua almacenada en los hogares. Pese al incidente, el Municipio destacó la labor de los operarios. “Siempre trabajan con un compromiso enorme. Estamos agradecidos por su dedicación”, concluyó Loréfice.

