Un auto chino quiso imitar al Range Rover y subir la “Escalera al Cielo”, pero terminó estrellado

La automotriz china intentó repetir el desafío viral de los 999 escalones en Tianmen Mountain del Range Rover, pero el vehículo perdió adherencia, dañó una baranda y obligó a la empresa a emitir un comunicado oficial.

En los últimos años, las automotrices adoptaron desafíos extremos para mostrar la capacidad de sus vehículos en escenarios impactantes. Uno de los más recordados ocurrió en 2018, cuando un Range Rover subió los 999 escalones de la “Escalera al Cielo” en Tianmen Mountain, China. El video fue tan viral que otras marcas comenzaron a ver el lugar como una vidriera perfecta para generar atención internacional.

Sin embargo, esta vez el intento no tuvo el resultado esperado. Un vehículo chino que buscaba imitar aquella maniobra perdió tracción durante el ascenso, resbaló en plena escalera y terminó impactando contra una baranda lateral. La escena fue registrada por visitantes del parque y se volvió viral en redes y portales de noticias. Finalmente, la automotriz debió disculparse y asumir los daños ocasionados en el área turística.

El intento fallido del Fulwin X3L

El modelo involucrado fue un Fulwin X3L, fabricado por Chery Automobile, una de las marcas chinas con mayor presencia internacional. La empresa confirmó el incidente y publicó un comunicado en el que pidió disculpas públicas por lo ocurrido. Además, aseguró que se hará cargo de la reparación total del sector afectado.

El objetivo de Chery era replicar la histórica prueba del Range Rover, mostrando la capacidad de tracción y el torque del SUV sobre los emblemáticos 999 escalones de Tianmen Mountain. El escenario elegido era exactamente el mismo que se popularizó seis años atrás, con la expectativa de generar un impacto similar.

Pero el ascenso se frustró apenas iniciado el recorrido. El vehículo avanzó algunos metros, perdió adherencia y comenzó a retroceder. El deslizamiento terminó con un impacto contra una baranda lateral, lo que generó preocupación entre turistas y personal del parque.

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La explicación oficial: fallas en la planificación

En su comunicado, Chery descartó un problema técnico y reconoció errores en la organización de la prueba. La automotriz admitió que hubo una evaluación de riesgos insuficiente y fallas en la preparación del escenario. También señaló que los controles previos de seguridad no alcanzaron los estándares necesarios para un desafío de ese tipo.

La empresa informó que ya coordina con las autoridades locales todas las reparaciones. Además, anunció que revisará sus protocolos para evitar episodios similares en futuras demostraciones. Según la marca, el incidente evidenció la importancia de una planificación rigurosa en pruebas extremas con alto nivel de exposición pública.

Por qué las pruebas extremas se volvieron tan frecuentes

Las automotrices recurren cada vez más a desafíos visualmente impactantes para destacar en un mercado altamente competitivo. En especial en el segmento SUV, las marcas buscan mostrar resistencia, tracción y control en situaciones límite. Escenarios como montañas, rampas de gran inclinación o escaleras monumentales se convirtieron en un recurso habitual para captar atención.

La escalera de Tianmen Mountain es uno de los escenarios más icónicos por su dificultad técnica y su estética cinematográfica. La viralidad del ascenso del Range Rover la transformó en un símbolo del marketing automotor extremo, y desde entonces varias marcas intentaron replicar la hazaña.

El episodio de Chery mostró el lado menos glamoroso de este tipo de pruebas. Cuando la evaluación del entorno no es completa y los controles no son estrictos, la maniobra deja de ser un espectáculo publicitario. En su lugar, se convierte en un problema operativo, legal y de reputación para la marca involucrada.

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