En Argentina, nacen 43.000 bebés prematuros al año: la efeméride de este año está centrada en los cuidados

SEMANA DE LA PREMATUREZ

La OMS indica que la prematuridad representa la principal causa de muerte en niños menores de cinco años a nivel mundial. Las diferencias en las tasas de supervivencia entre países resultan notorias. El seguimiento médico desde el inicio del embarazo, el acceso a controles regulares y la incorporación de prácticas neonatales basadas en evidencia, son fundamentales.

Los bebés prematuros representan uno de cada diez nacimientos en Argentina.

En el marco de la Semana de la Prematurez 2025 -que se desarrolla del 17 al 23 de noviembre en más de 100 países- la consigna “Cuidar a los recién nacidos prematuros es proteger su futuro” busca sensibilizar sobre los desafíos que enfrentan estos niños y sus familias, así como destacar la importancia de una atención integral y de calidad desde el primer momento. En Argentina nacen 43.000 bebés prematuros al año. Representan uno de cada 10 nacimientos en nuestro país.

Un bebé prematuro es aquel nacido antes de 37 semanas completas de gestación (más de tres semanas antes de la fecha prevista de parto). No todos los casos enfrentan la misma complejidad. Cuanto más temprano ocurre el nacimiento, mayores son los cuidados que requiere. Según las estadística nacionales de 2023, se registran 460.902 nacimientos al año. De ellos, 5.470 pesaron menos de 1.500 gramos y 35.696 nacieron con un peso inferior a 2.500 gramos. Si se considera la definición general de prematuro, la cifra asciende a 43.321 (9,3% del total).

La información de la Organización Mundial de la Salud (OMS) indica que la prematuridad representa la principal causa de muerte en niños menores de cinco años a nivel mundial. Las diferencias en las tasas de supervivencia entre países resultan notorias.

En regiones de bajos ingresos, la mitad de los nacidos antes de las 32 semanas de gestación (equivalente a dos meses antes del término) fallecen por falta de intervenciones básicas y accesibles, como mantener el calor corporal, favorecer la lactancia materna y brindar atención esencial ante infecciones o problemas respiratorios. En contraste, en países con mayores recursos, prácticamente todos estos niños superan esta etapa, según la OMS.

– Publicidad –

Controles y seguimiento

En algunos casos, el parto prematuro ocurre de forma inesperada; sin embargo, en otros existen factores de riesgo identificables. Esto refuerza la importancia de iniciar los chequeos incluso antes de planificar un embarazo. El control preconcepcional permite detectar y tratar factores que pueden complicar un futuro embarazo.

El seguimiento médico durante la gestación es determinante para reducir riesgos. Se recomienda realizar al menos ocho visitas médicas que deben comenzar antes de las doce semanas de embarazo, garantizando así una atención prenatal adecuada. La detección y el manejo de factores de riesgo, el acceso a tecnologías apropiadas y la intervención de equipos multidisciplinarios son elementos clave para mejorar los resultados y ofrecer a los recién nacidos prematuros el mejor inicio posible.

Lactancia materna

La lactancia materna constituye un pilar fundamental en este tipo de  atención. “En bebés prematuros la leche humana es clave para el desarrollo ya que contiene anticuerpos, proteínas bioactivas y factores antiinflamatorios que reducen riesgos graves. El contacto piel con piel se vuelve central para estimular la producción y fortalecer el vínculo.

La transición al pecho directo requiere tiempo y acompañamiento. Se comienza con la práctica de calostroterapia en las primeras horas de vida,  con pequeñas cantidades de calostro que actúan como factor protector y favorecen el desarrollo del tracto gastrointestinal. Las mamás comienzan estimulándose y extrayéndose leche, que se ofrece al bebé con diversas estrategias, hasta que logran coordinar succión, deglución y respiración y pueden alimentarse  directamente desde el pecho con una succión nutritiva. La evidencia es contundente, los prematuros que reciben leche humana toleran antes la alimentación, evolucionan mejor y presentan beneficios en su desarrollo a largo plazo. La lactancia se vuelve un recurso simple y poderoso”, señaló consultada por EL NORTE la Lic. y Puericultora Carolina Alva.

Las prácticas como el contacto piel a piel, la lactancia materna y el seguimiento médico temprano mejoran la supervivencia y el desarrollo de los recién nacidos prematuros, según la OMS.

Vínculos

Las prácticas de cuidado neonatal han evolucionado de manera constante, incorporando técnicas que favorecen tanto la salud del bebé como el vínculo con su familia.

El contacto piel a piel se promueve como una práctica esencial, siempre que las condiciones clínicas lo permitan, desde la sala de partos y durante toda la internación. Los beneficios son múltiples: ayuda a regular los signos vitales, estabiliza la glucemia, fortalece el sistema inmunológico, reduce el estrés y el llanto, y se asocia a mejores resultados en el neurodesarrollo. Además, para las madres, disminuye el estrés y la ansiedad, refuerza el apego y fortalece la confianza en el cuidado del bebé.

Asimismo, el abordaje multidisciplinario es esencial en la atención de estos casos.

El lema de la Semana de la Prematurez 2025 enfatiza la necesidad de un cuidado integral desde el nacimiento. Para lograrlo, es fundamental que los bebés prematuros nazcan en instituciones que cuenten con todos los recursos obstétricos y neonatales necesarios. El Ministerio de Salud de la Nación y las principales sociedades científicas recomiendan la regionalización, un modelo que organiza la atención perinatal en diferentes niveles de complejidad, y priorizan el nacimiento de los prematuros en centros de mayor nivel, especialmente para aquellos con un peso al nacer menor a 1.500 gramos o una edad gestacional inferior a treinta y dos semanas.

- Publicidad -
- Publicidad -
- Publicidad -