El fuego arrasó durante más de 40 horas el complejo Wang Fuk Court y dejó una cifra devastadora: 128 muertos y cerca de 200 desaparecidos.

El incendio más mortífero en Hong Kong en siete décadas dejó 128 muertos, 79 heridos y unos 200 desaparecidos, tras arrasar durante más de 40 horas el complejo Wang Fuk Court, ubicado en el distrito de Tai Po. Las llamas se iniciaron el miércoles por la tarde en los andamios de bambú que rodeaban los edificios de 31 pisos, que estaban en plena obra de renovación. Según informó Reuters, los vecinos habían hecho advertencias formales por riesgos de incendio durante más de un año, sin recibir respuestas contundentes de las autoridades.
De acuerdo con información proporcionada a Reuters por el Departamento de Trabajo de Hong Kong, los residentes del complejo se habían quejado desde septiembre de 2024 por la inflamabilidad de la malla verde protectora colocada sobre los andamios de bambú. La dependencia les respondió en ese momento que enfrentaban “riesgos de incendio relativamente bajos” y que la malla cumplía con los estándares de seguridad ignífuga. Esa certificación hoy está bajo sospecha.
La policía afirmó que las paredes exteriores de las torres contenían “redes de protección, membranas, lonas impermeables y láminas de plástico que se sospecha no cumplían las normas de seguridad contra incendios”. Por esta razón, tres personas vinculadas a la empresa contratista Prestige Construction fueron detenidas bajo sospecha de homicidio culposo. La compañía obtuvo en enero de 2024 un contrato de renovación de 330 millones de dólares hongkoneses.
Un fuego que avanzó a una velocidad devastadora
El departamento de bomberos explicó que recibió el primer aviso a las 14:51. En apenas cinco minutos, cuando las unidades llegaron al lugar, el fuego ya había trepado por el sistema de andamios exterior, ingresado al edificio y alcanzado otras torres. En aproximadamente cuatro horas, siete de las ocho torres de 32 pisos estaban envueltas en llamas. El denso humo impidió el acceso a los pisos altos y dificultó las tareas de rescate.
Cientos de las 4.600 personas que habitaban el complejo fueron evacuadas a refugios temporales. Mientras tanto, familiares de más de un centenar de desaparecidos recorrieron hospitales y morgues buscando respuestas. De los 128 fallecidos, solo 39 cuerpos fueron identificados.

La espuma inflamable y otros materiales en la mira
En paralelo, la policía informó que había hallado paneles de espuma que podrían haber acelerado la propagación del fuego. Varios residentes denunciaron que el material había sido instalado alrededor de ventanas para evitar daños durante la obra, pero que resultaba altamente inflamable.
Peter Leung, usuario de Facebook, publicó fotos de la espuma ardiendo en septiembre de 2024, acompañadas del mensaje: “El aislamiento de la ventana es inflamable”. Chau Sze Kit, presidente del Sindicato General de Empleados de la Industria de la Construcción, afirmó a Reuters que la espuma “arde rápidamente y produce un humo espeso y tóxico”.
Tommy Au Wai-chi, otro vecino, contó que la espuma instalada cerca de las ventanas bloqueó la visión de sus padres, quienes no advirtieron las llamas hasta que él los llamó. Ambos fueron rescatados y permanecen estables.
Alarmas sin funcionar y familias desesperadas por respuestas
El jefe de seguridad de Hong Kong, Chris Tang, confirmó el viernes que las alarmas contra incendios no funcionaban correctamente, lo que coincidió con reclamos previos de numerosos residentes. Muchos vecinos declararon que no escucharon sirenas y que intentaron alertar manualmente a los demás, golpeando puertas mientras el humo avanzaba.
El líder de Hong Kong, John Lee, anunció una revisión completa del uso de andamios de bambú y ordenó inspecciones de emergencia en edificios en obra para verificar que las redes y materiales cumplan normas de seguridad. Los departamentos de Trabajo y Construcción afirmaron que ya iniciaron inspecciones paralelas.
Un antecedente doloroso: comparación con la tragedia de Grenfell
Jiang Liming, experto en seguridad contra incendios de la Universidad Politécnica de Hong Kong, revisó imágenes del siniestro y aseguró a Reuters que el avance del fuego “fue muy similar al del incendio de Grenfell”, ocurrido en Londres en 2017 y que dejó 72 muertos. En ambos casos, el fuego se propagó por la fachada y se introdujo rápidamente en los departamentos.
La comparación abrió un debate sobre regulaciones, control estatal y responsabilidad de las empresas contratistas. Las autoridades anticorrupción de Hong Kong también abrieron una investigación complementaria sobre las obras realizadas en Wang Fuk Court.
Año tras año: reuniones internas ya advertían fallas estructurales
Una revisión de actas de reuniones de propietarios obtenidas por Reuters reveló preocupaciones adicionales sobre seguridad contra incendios: mangueras deterioradas, boquillas corroídas, alarmas defectuosas, extintores en mal estado y paneles solares cuya cantidad podría haber violado las normas vigentes. En julio de 2025, los administradores informaron desgaste y corrosión en las mangueras de los tanques contra incendios.
Reuters no pudo confirmar si estas observaciones fueron atendidas antes del siniestro. La administración del complejo no respondió correos ni llamadas.
Trabajadores fumando junto a los andamios: otro riesgo ignorado
A estos problemas se suman denuncias por trabajadores fumando junto a los andamios. Un exresidente, Jacky Cheung, envió a Reuters un video que él mismo grabó, donde se observa a un obrero fumando al lado de la estructura. Aunque la agencia verificó la autenticidad del video, no logró establecer la fecha exacta.
Cheung afirmó que había reportado esos episodios en febrero, pero que la administración no tomó ninguna medida.
Investigación en marcha y un complejo bajo escrutinio internacional
Las autoridades aseguraron que la investigación podría extenderse por un mes e incluirá peritajes exhaustivos sobre materiales, certificaciones, obras, sistemas de alarma, responsabilidades empresariales y eventuales negligencias administrativas. El Departamento de Trabajo informó que había realizado 16 inspecciones entre julio de 2024 y noviembre de 2025, emitido seis avisos de mejora e iniciado tres procedimientos judiciales.
Mientras el gobierno promete sanciones y cambios estructurales, cientos de familias siguen esperando noticias de sus seres queridos entre los restos calcinados del complejo, convertido en epicentro de la peor tragedia urbana en la ciudad desde 1948.

