Luis González y Gabriel Díaz junto a Luciano y Mateo, respectivamente, son de los apenas nueve casos de padres e hijos que vistieron la camiseta del seleccionado mayor nacional. El “Chuzo” González actuó en la Liga Nacional 1993/94 para Regatas, mientras que “Gaby” Díaz lo hizo en Belgrano en el TNA 2008/09. Ambos tuvieron un gran recorrido profesional.

Según consignó en un artículo reciente la web Básquet Plus anoche en La Habana, en la tensión del debut de las eliminatorias americanas rumbo al Mundial 2027 de Qatar, Mateo Díaz ingresó para jugar sus primeros minutos formales con la Selección argentina. Apenas cuatro, suficientes para repartir una asistencia, sacarse la ansiedad de encima y, sobre todo, escribir su apellido en una lista que atraviesa más de ocho décadas de historia: la de los dúos padre e hijo que vistieron la camiseta albiceleste. Su padre, Gabriel Díaz, lo hizo en el Sudamericano y en el Premundial de 1997, sumando diez partidos y abriendo un camino que hoy continúa en manos de su heredero.
Los Chazarreta, fueron los pioneros. Gustavo padre fue campeón sudamericano en 1943, un logro que marcó a fuego a Gustavo Adolfo, quien se calzó la casaca nacional en cinco torneos entre 1960 y 1968. Lo mismo ocurrió con los Pérez, una dinastía respetada: el “Indio” Evaristo, jugó el Sudamericano de 1960; su hijo, el “Gallo” Esteban, saltó a la cancha en nada menos que 12 torneos entre 1987 y 1996, siendo campeón sudamericano en 1987, oro panamericano en 1995 y protagonista en el Mundial 94 y los Juegos Olímpicos de Atlanta 96.
Los setenta reforzaron la tradición con dos nuevas duplas. Los Prato aportaron a Fernando, protagonista en torneos entre 1971 y 1983, bicampeón sudamericano en 1976 y 1979, y a Patricio, parte del seleccionado en tres competencias entre 2003 y 2007. También irrumpieron los Fernández, con el “Sordo” Rubén activo entre 1977 y 1984, y Gabriel, figura clave en la construcción de la Generación Dorada. El hijo debutó en 1997, cerró su ciclo en 2006 y dejó su huella con un Sudamericano y un Premundial en 2001, además del oro eterno de Atenas 2004 más el subcampeonato mundial de 2002.
Ya en tiempos más cercanos, los Richotti extendieron la costumbre. Marcelo jugó tres torneos entre 1988 y 1990 -incluido el Mundial organizado en casa- y vio a su hijo Nicolás debutar en 2014, participando del Sudamericano y de los Juegos Panamericanos y Premundial del 2015. El camino siguió con los González, con el “Chuzo” Luis activo en el Sudamericano y Premundial de 1989, y su hijo Luciano, quien además tomó el apodo en diminutivo, sumó sus primeros minutos internacionales en 2011 antes de sumarse al proceso de ventanas rumbo al Mundial 2019. Esa camada dio paso a los Faggiano, con Jorge debutando en 1983 y siendo campeón sudamericano en 1987, y Lucas participando de dos ventanas clasificatorias a China 2019.
En 2024 se sumaron los Farabello, otra familia marcada por la pelota naranja. Francisco debutó ante Colombia en las eliminatorias a la AmeriCup 2025, siguiendo los pasos de Daniel, quien dejó una marca indeleble: 78 partidos entre 1993 y 2006, con títulos sudamericanos y un Premundial en 2001, además del oro continental de 2004.
Para sumarle el dato local a este repaso vale marcar que tanto Luis “Chuzo” González como Gabriel Díaz se desempeñaron en nuestra ciudad. González, un alero goleador, disputó la Liga Nacional 1993/94 con Regatas, en donde promedió 20.9 puntos y 34.4 minutos en 44 encuentros. Esa fue la última de las once temporadas en la elite para el oriundo de Paraná, que se despediría del profesionalismo jugando en Atlético Echagüe en el TNA entre 1995 y 1997.


Por su parte, Díaz, llegó a Belgrano en el TNA 2008/09 en la parte final de su carrera profesional –si bien se retiraría con 44 años en 2017-, tras veinte participaciones ininterrumpidas en la “A” (entre 1988 con Pacífico de Bahía Blanca y 2008 con Central Entrerriano, con un título con Estudiantes de Olavarría en 2001). En el Rojo, el alero tucumano –muy completo en sus características- tendría su única campaña en la segunda categoría (con medias de 10.8 puntos y 28´ en 27 encuentros), para luego bajar al Federal y actuar en San Martín de La Rioja (2009), La Unión de Colón (2010-2011), Racing de Gualeguaychú (2012), Neptunia (2013) y Central Entrerriano (de 2014 a 2017).


