La medida habilita a la empresa estatal a retomar áreas estratégicas para tareas técnicas, mantenimiento y administración, tras una concesión extendida de forma irregular.

La Justicia dispuso el desalojo de la empresa Nueva Estación Once S.A. de la terminal porteña de la línea Sarmiento y permitió que Trenes Argentinos Operaciones recupere espacios esenciales para su funcionamiento. La resolución provino del Juzgado Contencioso Administrativo Federal número 6, a cargo del juez Enrique Lavie Pico, y comenzó a ejecutarse en la madrugada de este miércoles. Según informó Agencia Noticias Argentinas, la recuperación abarca sectores necesarios para tareas técnicas, mantenimiento y gestión administrativa.
La empresa estatal retomará el control de las oficinas ubicadas en el entrepiso del hall principal y en el acceso por Bartolomé Mitre, además de los baños del hall central, la sala de medidores y distintas zonas operativas. También recuperará el área de carga y descarga, los accesos al subsuelo y terraza, así como los dos subsuelos que funcionaban como playa de estacionamiento con ingreso por Teniente General Juan Domingo Perón.
Una concesión irregular y cánones considerados irrisorios
La concesión había sido otorgada en 2005 por 20 años, sin posibilidad de prórroga. Sin embargo, en 2015 se firmó una adenda considerada irregular que extendió el contrato hasta 2033. Ese acuerdo también fijó cánones mensuales calificados como irrisorios, que iban de 197.000 a 226.000 pesos.
El área concesionada comprendía cerca de 21.000 metros cuadrados distribuidos entre 82 locales comerciales en planta baja, 39 en el entrepiso y dos playas de estacionamiento comerciales que sumaban más de 11.000 metros cuadrados. Trenes Argentinos adelantó que estos espacios serán licitados nuevamente y a valores de mercado.
Recuperación y ordenamiento en la gestión actual
Desde Trenes Argentinos señalaron que el cierre de esta concesión pone fin a un período marcado por falta de controles, contratos desactualizados y un uso ineficiente del espacio ferroviario, lejos de los criterios de transparencia. En paralelo, destacaron que el área Comercial de la empresa ordenó más de 1.000 activos ferroviarios durante esta gestión.
La empresa redujo la cantidad de contratos vencidos, recuperó inmuebles intrusados y robusteció los mecanismos de control en todo el sistema. Este proceso permitió reorganizar superficies y mejorar la administración de espacios estratégicos dentro de la terminal.
Un fuerte impacto en los ingresos proyectados
Como resultado de estas medidas, los ingresos anuales por cánones pasarán de 914 millones de pesos al inicio de la gestión a más de 6.000 millones en 2025. Además, la empresa proyecta alcanzar 9.000 millones de pesos al año siguiente, impulsada por las nuevas condiciones de licitación y una mayor eficiencia en el uso del espacio ferroviario.

