La figura de la Academia dejó la cancha envuelto en tensión el lunes en el Cilindro y, antes de ingresar al vestuario, saludó a Franco Zuculini pero evitó cualquier contacto con el experimentado defensor que le había provocado la fractura en el rostro.

Fue apagándose la euforia tras la clasificación de Racing a las semifinales del Torneo Clausura, pero en las últimas horas salió a la luz un episodio ocurrido durante el partido que había pasado inadvertido y que reavivó la tensión en Avellaneda: el gesto de Santiago Sosa con Marcos Rojo después de su expulsión.
El mediocampista, aún condicionado por la protección facial, recibió la tarjeta roja en el cierre del encuentro y abandonó la cancha entre bronca y una ovación encendida. La gente valoró su decisión de jugar pese al riesgo de agravar la lesión en el rostro, las molestias de la máscara y la reducida visibilidad.
Cuando se dirigía hacia el túnel del Cilindro, Sosa se encontró con dirigentes y futbolistas que seguían el partido desde afuera, entre ellos Franco Zuculini y el experimentado defensor zurdo.
A pesar de su enojo por la segunda amarilla y por quedar afuera del clásico con Boca, saludó afectuosamente al hermano de Bruno. Sin embargo, al pasar junto al ex Boca, decidió ignorarlo por completo. Rojo intentó cruzarle la mirada, pero Sosa bajó la cabeza y no extendió la mano.
Días atrás, el zaguero había señalado que fue “una desgracia” el codazo accidental en el Maracaná que generó la fractura en el seno maxilar superior derecho y el pómulo del volante, lesión que requirió cirugía. El propio Sosa también había intentado desactivar cualquier polémica sobre esa jugada, aunque su reacción fría no pasó inadvertida frente a las cámaras y volvió a encender el debate sobre el vínculo entre ambos tras aquel impacto.
Como ocurrió con Gastón Martirena, también expulsado ante Tigre, la ausencia de Sosa en la semifinal del domingo en La Bombonera representa un serio desafío para Gustavo Costas. Durante la semana, el técnico deberá resolver si en la mitad de la cancha apuesta por Bruno Zuculini o Alan Forneris, o si decide reforzar la última línea con Franco Pardo.

