La ONU define una hoja de ruta para la movilidad del futuro

NewsITe
La Organización de las Naciones Unidas dio un paso clave en la agenda climática y de desarrollo al presentar oficialmente el primer Decenio de las Naciones Unidas para el Transporte Sostenible 2026-2035 y su correspondiente Plan de Implementación. El anuncio se realizó en la sede del organismo en Nueva York, en un evento que reunió a representantes de gobiernos, del sistema de la ONU, del sector privado y de organizaciones de la sociedad civil de todo el mundo.
La iniciativa busca orientar las políticas públicas y las inversiones en infraestructura y tecnología hacia un modelo de movilidad más limpia, segura e inclusiva, en línea con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). El transporte es uno de los sectores con mayor impacto en emisiones y consumo energético, pero también un pilar para el acceso al empleo, la educación, la salud y los mercados.
El plan fue elaborado por el Departamento de Asuntos Económicos y Sociales de la ONU (DAES), a través de un proceso que el organismo definió como consultivo e inclusivo. “El proceso consultivo e inclusivo ha abierto nuevas vías de cooperación, y hemos tenido el privilegio de liderarlo”, destacó Li Junhua, secretario general adjunto de la ONU y responsable del DAES, al presentar los principales lineamientos.
El documento detalla seis áreas de enfoque, que abarcan desde la planificación y financiamiento de infraestructuras sostenibles hasta la incorporación de nuevas tecnologías, el uso intensivo de datos, la promoción del transporte libre de emisiones y la mejora de la seguridad vial. Aunque el detalle técnico del plan será desarrollado por cada país y región, la ONU ofrece una hoja de ruta para alinear esfuerzos y acelerar transformaciones en los sistemas de transporte.
Transporte sostenible, pieza clave para los Objetivos de Desarrollo Sostenible
De acuerdo con la ONU, avanzar hacia un transporte sostenible implica mucho más que reducir emisiones. Supone garantizar una movilidad accesible y segura, ampliar las oportunidades económicas y facilitar la circulación de bienes y servicios de manera eficiente. Un sistema de transporte mejor planificado impacta directamente en metas vinculadas a la erradicación de la pobreza, la salud, la educación, la igualdad de género y la acción climática.
La organización advierte que la demanda de transporte podría duplicarse para 2050, especialmente en regiones en desarrollo y en grandes áreas urbanas. En ese contexto, las decisiones que se tomen durante la próxima década —en materia de infraestructura, diseño urbano, regulación y financiamiento— serán decisivas para definir si el crecimiento del sector se alinea con una senda sostenible o profundiza los impactos ambientales y sociales.
En el evento de Nueva York se anunciaron además 83 compromisos concretos asumidos por gobiernos, agencias internacionales, empresas y organizaciones sociales. Estas iniciativas incluyen proyectos para impulsar la movilidad limpia y el transporte sin emisiones, el fomento de la movilidad activa (como caminar y usar la bicicleta), el desarrollo de capacidades técnicas, la generación y apertura de datos, y la elaboración de informes sectoriales que permitan monitorear avances.
Compromisos y desafíos hacia 2035
- Promover sistemas de transporte con bajas o nulas emisiones, apoyados en energías renovables y tecnologías limpias.
- Mejorar la seguridad vial y reducir la siniestralidad, especialmente en rutas y zonas urbanas densamente pobladas.
- Garantizar el acceso equitativo al transporte para poblaciones vulnerables, áreas rurales y periferias urbanas.
- Fortalecer las capacidades de planificación y gestión en los distintos niveles de gobierno.
- Generar y compartir datos e indicadores que permitan medir el progreso y ajustar políticas.
“El transporte sostenible es esencial para alcanzar múltiples objetivos de la Agenda 2030, desde la lucha contra la pobreza hasta la acción climática y la igualdad de género”, remarcó la ONU al presentar el plan.
La Asamblea General de la ONU ya había definido en 2023 que el año 2026 marcará el inicio del Decenio del Transporte Sostenible. Con la aprobación del Plan de Implementación, el foco pasa ahora a la acción concreta en los países, que deberán adaptar estos lineamientos a sus realidades nacionales y locales. El desafío será combinar inversión, innovación tecnológica y participación ciudadana para transformar la forma en que el mundo se mueve durante los próximos diez años.

