Cumbre de Jefes de Estado del Mercosur: Brasil ratificó fecha y sede

NewsITe
El Gobierno de Brasil confirmó oficialmente que la próxima Cumbre de Jefes de Estado del Mercosur se realizará el 20 de diciembre en la ciudad de Foz de Iguazú, en la estratégica triple frontera que comparte con Argentina y Paraguay. El encuentro, que se desarrollará en el tramo final del año, llega en un contexto de definiciones clave para el futuro del bloque regional y sus acuerdos comerciales.
Según informó la Presidencia brasileña, en la previa de la cumbre se llevará a cabo, el 19 de diciembre, la Reunión Ordinaria del Consejo del Mercosur. De ese ámbito participarán cancilleres, ministros de Economía, presidentes de bancos centrales y representantes de los países asociados, que trabajarán en la agenda técnica y política que luego será elevada a los jefes de Estado.
La expectativa principal está puesta en la posibilidad de que en Foz de Iguazú se dé un paso decisivo hacia la formalización del acuerdo comercial entre el Mercosur y la Unión Europea (UE), un entendimiento que se negocia desde hace más de tres décadas. El pacto prevé la creación de una amplia zona de libre comercio con los 27 países europeos, con reducción gradual de aranceles y mayores facilidades para el intercambio de bienes y servicios.
El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, viene insistiendo en la necesidad de concretar el acuerdo durante la presidencia pro tempore que actualmente ejerce Brasil en el bloque. Esa postura se reforzó tras su encuentro con la titular de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, en el marco de la reciente cumbre del G20 realizada en Sudáfrica, donde ambos reiteraron el interés en avanzar pese a las diferencias pendientes.
Acuerdo Mercosur–Unión Europea bajo tensión
La UE se consolidó en los últimos años como el segundo socio comercial del Mercosur, con exportaciones que en 2024 alcanzaron los 57.000 millones de euros. Sin embargo, el posible cierre del acuerdo se produce en un escenario de creciente tensión, sobre todo a partir de la aprobación en Europa de nuevas salvaguardias agrícolas.
Esas medidas permiten suspender temporalmente ciertas preferencias arancelarias para productos del Mercosur cuando se considere que existe riesgo de perjuicio para los productores europeos. La normativa establece que una investigación puede iniciarse si las importaciones de productos sensibles, como la carne vacuna o aviar, aumentan al menos un 5 %, lo que encendió alarmas entre los exportadores sudamericanos.
- El acuerdo prevé una amplia reducción de aranceles para bienes industriales y agropecuarios.
- Las salvaguardias agrícolas podrían limitar el acceso de productos del Mercosur al mercado europeo.
- Francia se mantiene como uno de los principales opositores dentro de la UE, en defensa de su sector agrícola.
Desde el Mercosur, cámaras empresarias y gobiernos de la región sostienen que estas salvaguardias no formaron parte de lo acordado en las negociaciones originales y advierten que podrían vaciar de contenido las ventajas comerciales prometidas. Para los países del bloque, el acceso estable y previsible al mercado europeo, especialmente para el agro, es una de las principales motivaciones del entendimiento.
La cumbre de Foz de Iguazú será una prueba política clave para medir hasta dónde están dispuestos a ceder tanto el Mercosur como la Unión Europea con el objetivo de destrabar un acuerdo largamente postergado.
En este contexto, la reunión de presidentes del 20 de diciembre se perfila como un momento decisivo no sólo para el futuro del Mercosur, sino también para el vínculo estratégico entre Sudamérica y Europa. El resultado de las negociaciones en Foz de Iguazú marcará el tono de la agenda externa del bloque en los próximos años y tendrá impacto directo sobre sectores productivos claves de la región.

