El indicador elaborado por JP Morgan retrocedió por segundo día consecutivo tras los anuncios del Banco Central sobre el esquema cambiario y la acumulación de reservas. La baja mejora el escenario financiero del Gobierno de cara a los próximos vencimientos.

El riesgo país volvió a descender este miércoles 17 de diciembre y se ubicó en 555 puntos, marcando su nivel más bajo en más de siete años. En lo que va del mes, el indicador ya acumula una caída de 90 puntos, consolidando una tendencia a la baja que se profundizó en los últimos días.
Para encontrar un registro inferior hay que remontarse al 31 de julio de 2018, cuando el índice había cerrado en 556 puntos. El indicador que elabora el banco JP Morgan retrocedió por segunda jornada consecutiva, en un contexto marcado por los recientes anuncios del Banco Central vinculados al nuevo esquema de ajuste de las bandas cambiarias y al programa de compra de reservas.
El impacto del indicador y las señales para el mercado
Desde el oficialismo celebraron el dato. “Damas y caballeros, estamos en los menores niveles de riesgo país desde agosto de 2018”, destacó en la red social X Felipe Núñez, asesor del ministro de Economía, al referirse a la evolución del indicador.
La mejora en el riesgo país se dio en paralelo a una nueva suba de los bonos soberanos en dólares, que este miércoles registraron avances superiores al 1%. No obstante, analistas del mercado advirtieron que el escenario todavía presenta desafíos. Milo Farro, de Rava Bursátil, señaló que “todos los bonos bajo ley extranjera ofrecen rendimientos de un dígito, con el riesgo país en la zona de 550 puntos, el mínimo de la gestión Milei”, aunque aclaró que aún resta definir cómo se afrontarán los próximos vencimientos de deuda.
Los vencimientos de deuda y las opciones que analiza el Gobierno
En ese sentido, el ministro de Economía, Luis Caputo, afirmó este martes que el Gobierno analiza distintas alternativas para cumplir con los compromisos previstos para enero, que superan los 4.200 millones de dólares. Entre las opciones mencionadas se encuentran el uso de swaps con China y Estados Unidos, préstamos bancarios y operaciones en el mercado financiero.
La baja del riesgo país resulta clave para el Ejecutivo, ya que acerca la posibilidad de volver a emitir deuda en el mercado internacional. Desde el Gobierno remarcan que el acceso al financiamiento externo permitiría al Banco Central acumular las reservas que compre, en lugar de destinarlas al pago de vencimientos.
Aunque Caputo reiteró en varias oportunidades su intención de reducir la dependencia del financiamiento externo y fortalecer el mercado local, no se descarta que durante 2026 el Gobierno avance con alguna colocación de bonos. Ese camino ya fue explorado en los últimos meses por empresas y provincias, y también fue señalado por el Fondo Monetario Internacional como una necesidad para refinanciar los compromisos futuros.
Según estimaciones del mercado, si el riesgo país se aproxima a la zona de los 450 puntos, la Argentina podría acceder al mercado externo con tasas inferiores al 10%. Para avanzar en una emisión bajo ley extranjera, el Ejecutivo debería contar con aval del Congreso, motivo por el cual la primera colocación en moneda extranjera se realizó bajo legislación local, con el objetivo de agilizar el ingreso de fondos.

