La presentación fue realizada por la Empresa Argentina de Navegación Aérea (EANA) ante el Juzgado Federal N.º 3, donde se cuestionan acciones gremiales que, según la empresa estatal, afectaron la seguridad y la operatividad del sistema aéreo.

El Gobierno nacional resolvió avanzar por la vía judicial en el conflicto que mantiene con los controladores de tránsito aéreo nucleados en la Asociación Técnicos y Empleados de Protección y Seguridad a la Aeronavegación (ATEPSA), en el marco de las medidas de fuerza que afectan la actividad aerocomercial.
La Empresa Argentina de Navegación Aérea (EANA) formalizó una presentación penal ante el Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional Federal N.º 3, que conduce el juez Daniel Eduardo Rafecas. La denuncia apunta a la interrupción del servicio aéreo y a una presunta afectación de la seguridad operacional.
Los argumentos de la empresa estatal
De acuerdo con lo expuesto por EANA, la colocación de carteles y banderas en las estructuras externas de las torres de control del Aeroparque Jorge Newbery y del Aeropuerto Internacional de Ezeiza habría generado condiciones de riesgo para las operaciones aéreas. La empresa advirtió que el eventual desprendimiento de esos elementos podría derivar en su ingesta por las turbinas de las aeronaves, con peligro para la vida de los pasajeros y la integridad de los equipos.
En ese sentido, sostuvo que la presencia de elementos distractivos y obstructivos dificulta la visión y la concentración requeridas para las tareas de guía y control que realizan los operadores en las terminales aéreas de mayor tránsito del país. Desde la firma estatal remarcaron que el derecho a la protesta no puede ejercerse en detrimento de la seguridad de la navegación aérea y que la acción judicial busca resguardar la operatividad del sistema y a los usuarios.
Las medidas impulsadas por ATEPSA provocaron modificaciones relevantes en la programación de vuelos durante la jornada anterior, con demoras y cancelaciones que afectaron a miles de pasajeros en Aeroparque, Ezeiza y aeropuertos del interior. Se estima que el número de usuarios damnificados por reprogramaciones y cancelaciones superará los 40.000 tras la primera jornada de paro y la prevista para hoy desde las 16.
Aerolíneas Argentinas anticipó que más de 60 servicios se verán afectados solo en la jornada actual, mientras que la compañía Flybondi realizó ajustes preventivos en su cronograma con el objetivo de reducir el impacto en sus clientes. En paralelo, el sindicato ratificó la continuidad del plan de lucha para los días 23, 27 y 29 de diciembre, con afectación tanto de vuelos de cabotaje como internacionales, en franjas horarias de alta demanda por la temporada estival.
El planteo sindical y la instancia judicial
ATEPSA sostiene la legitimidad de las medidas adoptadas y fundamenta el conflicto en la ruptura de los canales de diálogo, el incumplimiento del Convenio Colectivo de Trabajo, despidos recientes y la pérdida del poder adquisitivo del sector. En este contexto, la controversia ingresó en una etapa de escalada judicial.
La intervención del juez Daniel Eduardo Rafecas será clave para determinar si las acciones de propaganda gremial en las torres de control configuran un delito contra la seguridad pública o si se encuadran dentro del ejercicio de la actividad sindical. Mientras tanto, la previsibilidad del transporte aéreo hacia el cierre del año 2025 continúa condicionada por la resolución de este litigio.
Cronograma de medidas de fuerza dispuesto por ATEPSA
Para la jornada de hoy, la medida se desarrollará entre las 16:00 y las 19:00 horas, con afectación en la autorización de despegues en todos los aeropuertos del país, exclusivamente en vuelos de cabotaje.
El martes 23 de diciembre, el paro se extenderá de 19:00 a 22:00 horas y alcanzará a vuelos nacionales. El sábado 27 de diciembre, la medida se aplicará de 14:00 a 17:00 horas, con impacto en servicios internacionales. Finalmente, el lunes 29 de diciembre, entre las 08:00 y las 11:00 horas, se prevé una afectación total de la aviación.
Las autoridades recomiendan a los pasajeros consultar el estado de su vuelo directamente con la compañía aérea antes de concurrir a las terminales, ya que los efectos de las medidas suelen extenderse más allá de los horarios anunciados debido al reordenamiento operativo.

