Gloria Cisneros, la maestra chaqueña que conecta al Impenetrable con el mundo

Desde el monte chaqueño al reconocimiento global

Gloria Cisneros, maestra chaqueña del Impenetrable candidata al Global Teacher Prize

NewsITe

En el corazón del Impenetrable chaqueño, donde los caminos de tierra se pierden entre el monte y la señal de celular todavía es un lujo, una escuela rural se convirtió en símbolo de transformación. Allí trabaja Gloria Cisneros, maestra y directora de la Escuela Primaria N.º 793 “Don Carlos Arnaldo Jaime”, en el paraje La Sara, recientemente seleccionada entre las 50 finalistas al Global Teacher Prize 2026, el premio internacional que distingue a los docentes más destacados del mundo.

La trayectoria de Cisneros está marcada por la constancia y la innovación pedagógica en un contexto adverso. Durante años, ella y otros docentes viajaban al paraje y quedaban prácticamente aislados: al llegar el lunes, perdían el contacto con sus familias hasta el regreso. Ese escenario comenzó a cambiar con la llegada de la conectividad a la escuela, un punto de inflexión que, según la propia maestra, abrió un abanico de oportunidades educativas y personales para toda la comunidad.

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“Cuando la conectividad entró al aula, empezaron a aparecer las oportunidades”, sintetiza Cisneros al describir el impacto de internet en una zona donde la escuela funciona también como centro social, cultural y de contención. El acceso a herramientas digitales permitió diversificar las clases, ampliar contenidos y vincular a los alumnos con realidades muy distintas a las que conocían hasta entonces.

Cambiar los sueños en el campo: de cuidar el monte a ser profesionales

En sus primeros años en La Sara, la docente observó que las aspiraciones de las familias y de los chicos estaban ligadas casi exclusivamente a la vida rural: trabajar el campo, cuidar el monte y los animales, continuar el legado de sus mayores. Con el tiempo, y acompañados por la escuela, esos horizontes comenzaron a ensancharse.

Cisneros explica que, a través de proyectos educativos sostenidos, se fue gestando un “cambio de conciencia” que permitió a los estudiantes imaginarse en otros roles. Hoy, muchos de ellos sueñan con estudiar para ser médicos, maestros, gendarmes u otros profesionales que hasta hace poco veían como figuras lejanas. Esa transformación en las expectativas, subraya la maestra, es uno de los logros más profundos de la experiencia educativa en el paraje.

El reconocimiento del gobierno de Chaco como Mujer Destacada fue un primer paso en la visibilización de su tarea. La nominación al Global Teacher Prize coloca ahora a Gloria y a su comunidad en un escenario internacional, sin perder de vista que detrás de la distinción hay un trabajo cotidiano de años en aulas humildes pero cargadas de proyectos.

La tecnología como ventana al mundo en el Impenetrable

La llegada de la plataforma virtual Ticmas fue clave en este proceso. Se trata de una herramienta digital que, según relata Cisneros, presenta los contenidos de manera dinámica, interactiva y vinculada al juego, lo que facilita la apropiación de saberes por parte de los chicos. A través de esa pantalla, los alumnos pudieron ver animales que nunca habían visto, explorar paisajes lejanos, conocer la vida de figuras importantes de la historia argentina y acceder a información del mundo contemporáneo.

Aunque la escuela todavía enfrenta serias limitaciones de recursos —no hay un dispositivo disponible para cada estudiante—, la posibilidad de enviar y recibir tareas a través de la plataforma marcó un salto cualitativo. Las clases se enriquecieron con videos, actividades lúdicas y propuestas que trascienden los manuales impresos, al tiempo que los chicos desarrollan habilidades digitales que serán fundamentales en su futuro.

  • Uso de plataformas educativas internacionales en un contexto rural aislado.
  • Capacitación docente en nuevas tecnologías con recursos limitados.
  • Participación de fundaciones y organizaciones solidarias de todo el país.
  • Intercambios virtuales que permiten a los alumnos conocer otros paisajes y formas de vida.

“Esa pantalla ha abierto una ventana al mundo”, destaca Gloria Cisneros sobre el impacto de la tecnología en su escuela del Impenetrable chaqueño.

Entre la naturaleza y el mundo digital: un equilibrio necesario

En tiempos en los que se advierte con frecuencia sobre los riesgos del exceso de pantallas en la infancia, la mirada de Cisneros introduce un matiz. En un paraje rural, donde los chicos crecen rodeados de naturaleza, la experiencia es muy distinta a la de las grandes ciudades. Los alumnos combinan el juego al aire libre, el cuidado de animales y la vida en el campo con el uso progresivo de la tecnología como herramienta de estudio y comunicación.

La docente sostiene que las nuevas generaciones están mejor preparadas para interactuar con entornos digitales y que el desafío no es prohibir, sino enseñar a usar. En su escuela, la tecnología no reemplaza la vida al aire libre; se suma a ella como un complemento indispensable para que los chicos puedan continuar estudiando y, en el futuro, insertarse en contextos urbanos o académicos más complejos.

El sueño de una residencia para estudiantes rurales

Más allá de la nominación internacional, Gloria Cisneros tiene una meta muy concreta: impulsar una residencia estudiantil en Taco Pozo para que los egresados de zonas rurales puedan continuar sus estudios secundarios y superiores sin verse obligados a abandonar sus proyectos por falta de alojamiento. A lo largo de su carrera, la maestra vio cómo muchos jóvenes con grandes sueños debieron regresar al campo porque no tenían dónde quedarse en la localidad.

Para la docente, contar con ese espacio sería “una oportunidad abismal” para su pequeño pueblo. La escuela ha logrado avances notables en términos de autoestima, socialización y proyección de futuro de los niños. Sin embargo, al terminar la primaria, la pregunta que se impone es dónde seguir, dónde vivir, cómo sostener el esfuerzo. La creación de una residencia sería el eslabón que falta para que esos nuevos sueños —ser médico, maestro o gendarme— puedan concretarse.

Mientras tanto, desde el monte chaqueño, la historia de Gloria Cisneros y de la Escuela N.º 793 recuerda que, incluso en los rincones más aislados del país, la educación pública, la conectividad y el compromiso docente pueden abrir ventanas al mundo y cambiar el destino de una comunidad entera.

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