La coordinadora del Servicio de Ginecología y Obstetricia del CEMPRE observó en relación al Virus del Papiloma Humano: “La vacuna a los 11 años de edad, los controles y el uso del preservativo durante las relaciones sexuales son fundamentales. En la actualidad notamos el no uso del preservativo y promiscuidad, relaciones simultáneas con distintas parejas”. Hay casi 250 cepas. Algunas son más peligrosas que otras.

De la Redacción de EL NORTE
[email protected]
El Virus del Papiloma Humano (VPH) es la infección de transmisión sexual más prevalente en el mundo, con más de 600 mil casos nuevos cada año. Compuesto por más de 240 variedades, es capaz de permanecer latente durante años, sin presentar síntomas visibles. EL NORTE dialogó con la coordinadora del Servicio de Ginecología y Obstetricia del CEMPRE Dra. Mónica Giménez (Mat. 61857), quien refirió a que “en atención primaria, los casos de virosis han aumentado notablemente”.
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), el 80% de la población experimentará una infección por VPH o HPV -por sus siglas en inglés de Human Papilloma Virus- en algún momento de su vida. Sin embargo, su característica silente es uno de sus mayores peligros: la mayoría de los infectados no sabe que son portadores del virus, lo que impulsa su transmisión y lo convierte en un enemigo global.
Se estima que en solo el 5% de los casos este virus provoca lesiones (malformaciones en las células) que pueden convertirse en cáncer, siendo que, desde que se produce una lesión hasta que se desarrolla la patología oncológica, pueden transcurrir entre 10 y 20 años, tiempo en el cual las personas frecuentemente no presentan síntomas.
El impacto del VPH no distingue género. Aunque históricamente fue asociado al cáncer de cuello uterino, el virus afecta gravemente a los varones. Frente a esta amenaza, los especialistas destacan que es fundamental reforzar la información.
Detección y lesiones
“La forma de transmisión de esta virosis es a través de las relaciones sexuales y en el caso de las verrugas, con el contacto de piel. Lo que nosotros vemos en el CEMPRE en atención primaria, es que los casos de virosis han aumentado notablemente. Las pacientes concurren con sintomatología como lesiones en vulva, vagina, con flujo. Entonces se realiza el diagnóstico y el tratamiento. El HPV puede ocasionar lesiones simples como las verrugas y en otros casos, cáncer de boca, lengua, mucosa, labio, vulva, vagina o pene. La detección en el caso de las mujeres -que es mi especialidad- es a través del Papanicolau. Se pueden detectar signos que refieren a una virosis, a un HPV. Si las lesiones son leves se controlan cada seis meses o si son más graves, se deben confirmar con biopsia y el tratamiento suele ser una conización y se siguen haciendo los controles”, señaló.
Prevención
Giménez recordó que “siempre en lo que tiene que ver con relaciones sexuales, enfermedades de transmisión sexual, la prevención pasa por el uso del preservativo y los controles”. “En la actualidad notamos el no uso del preservativo y promiscuidad, relaciones simultáneas con distintas parejas”, indicó y sumó: “Y la vacuna del calendario obligatorio es fundamental: a los 11 años tenemos la vacuna gratuita del HPV, ahora son nueve cepas, para varones y mujeres”.
“Sífilis ha aumentado enormemente, las enfermedades de transmisión sexual, al igual que los casos de HPV. Los HPV por características propias de cada organismo o de la biología, son lesiones que pueden aparecer y desaparecer en el próximo control. Y queda latente en el cuerpo”, concluyó.
Diagnósticos
Cada año se diagnostican más de 600.000 casos nuevos de CCU, y más de 340.000 mujeres fallecen a causa de esta enfermedad prevenible. En Argentina, el panorama es igualmente preocupante. De acuerdo con datos del Observatorio Global del Cáncer, el CCU es el tercer tipo de cáncer más común en mujeres y el cuarto en producir muertes en la población femenina. Cada año se registran alrededor de 4.600 nuevos diagnósticos, con más de 2.200 fallecimientos reportados.
Sin embargo, el CCU no es el único cáncer vinculado al VPH. Las infecciones persistentes con cepas de alto riesgo oncogénico, como los genotipos 16 y 18, también están asociadas a la aparición de tumores en otras partes del cuerpo. En los hombres, donde históricamente se ha subestimado el impacto del VPH, el virus puede derivar en cánceres de ano, pene y orofaringe. En este último caso, la incidencia en varones ha superado ampliamente los casos de CCU en mujeres en diversos países. El cáncer anal, aunque menos visibilizado, también muestra un aumento preocupante.

