Lexia: el proyecto escolar que impulsa la inclusión educativa

Estudiantes porteños crean cuadernillos para chicos con dislexia

Estudiantes creadores de Lexia, cuadernillos para niños con dislexia

NewsITe

Un grupo de estudiantes del Colegio Cardenal Copello, en la ciudad de Buenos Aires, transformó un trabajo escolar en un emprendimiento con impacto social: Lexia, una propuesta que busca que niños y niñas con dislexia puedan aprender a la par de sus compañeros. A partir de un cuadernillo especialmente diseñado, este proyecto apunta a derribar barreras en la lectoescritura y a demostrar que la educación puede y debe adaptarse a cada persona.

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La dislexia es una dificultad específica del aprendizaje que afecta la lectura y la escritura, pero no la inteligencia ni las capacidades de quienes la atraviesan. Muchas veces, por falta de diagnóstico oportuno o de materiales adecuados, las consecuencias se sienten en el aula: frustración, bajo rendimiento y desafíos en la integración social. Frente a ese escenario, Lexia se propone como una herramienta concreta para acompañar a estudiantes, familias y docentes.

El corazón del proyecto es “Letras Amigas I”, un cuadernillo pedagógico adaptado para chicos y chicas con dislexia. El material facilita no solo la lectura, sino también la interpretación, la caligrafía y la comprensión general, a partir de la adaptación de cuentos clásicos infantiles. Tipografías claras, mayor espaciado, textos organizados y actividades específicamente pensadas conforman una propuesta amigable y menos desafiante para quienes encuentran obstáculos en los materiales tradicionales.

De una experiencia personal a un emprendimiento con impacto

La idea surgió en el marco del programa Aprender a Emprender, de la organización Junior Achievement Argentina, que desde 1991 promueve proyectos educativos de base emprendedora. La profesora de Economía, María Celeste Faranda, propuso a sus alumnos crear y gestionar una empresa. En ese contexto, uno de los estudiantes compartió su experiencia: había repetido primer grado y su papá le adaptaba cuentos cortos para poder leer mejor.

Esa vivencia se convirtió en el punto de partida. El grupo —integrado por Nicolás Debiaggi, Valentino Maidana, Lucas Zuazo, Conrado Dominguez Nasjleti, Bautista Triguero y Bautista Lernes Melfi— decidió transformar aquella solución casera en un recurso sistematizado que pudiera ayudar a otros chicos y chicas con la misma dificultad. Así nació Lexia, con el objetivo de ofrecer cuadernillos accesibles, claros e inclusivos.

Cómo explican Lexia a niños, adolescentes y adultos

Para los más chicos, los creadores de Lexia describen la dislexia con palabras simples: como la sensación de que las letras se mueven o se juntan cuando se intenta leer. No se trata de “leer mal”, explican, sino de una forma distinta de aprender. Los cuadernillos, en ese sentido, se presentan como una ayuda para que la lectura sea más tranquila, divertida y menos frustrante.

Ante adolescentes, los estudiantes remarcan que la dislexia implica un modo diferente de procesar la información escrita, lo que puede generar dificultades frente a textos largos, reconocimiento rápido de palabras o concentración cuando hay mucha carga visual. Lexia busca aliviar ese peso, organizando mejor el contenido y ofreciendo actividades pensadas para ese perfil de lector.

Cuando la explicación se dirige a docentes y familias, el enfoque se vuelve más técnico: se subraya que la dislexia no afecta la capacidad intelectual y que las limitaciones se agravan cuando no hay materiales adaptados. Los cuadernillos de Lexia priorizan la claridad visual, el orden y propuestas pedagógicas que favorecen la comprensión lectora, ofreciéndose como una herramienta inclusiva para el aula.

Acompañamiento familiar, apoyo escolar y reconocimiento internacional

Los estudiantes destacan el rol clave de sus familias, que acompañaron el proyecto desde el inicio con apoyo y confianza. El colegio también fue determinante: docentes y directivos ayudaron a ordenar ideas, organizar el trabajo en equipo y llevar el proyecto del aula a la realidad. El programa de Junior Achievement sumó capacitaciones, mentorías y herramientas para aprender sobre gestión, costos y funcionamiento del mundo emprendedor.

El emprendimiento ya obtuvo reconocimientos internacionales y busca consolidarse como una propuesta con alcance federal. Los alumnos sueñan con llegar a escuelas de todo el país y, a futuro, expandirse a otros países. Aunque contemplan el desarrollo de recursos digitales, por ahora el foco está puesto en perfeccionar el cuadernillo en papel y luego avanzar hacia formatos en línea que funcionen como complemento.

“La educación puede y debe adaptarse a cada persona. Lexia nació para que chicos y chicas con dislexia puedan aprender con mayor confianza, en entornos más inclusivos”, resumen los jóvenes emprendedores.

Más allá de los logros concretos, el grupo valora el aprendizaje humano que dejó el camino recorrido: perder el miedo a hablar en público, participar en ferias, analizar el mercado y, sobre todo, comprender el impacto que puede tener una herramienta pensada desde la empatía. Con Lexia, estos estudiantes muestran que la innovación educativa también puede nacer en el aula y convertirse en una oportunidad real de transformación.

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