Plan Bandera cumplido: reordenan el esquema federal en Rosario

NewsITe
El Ministerio de Seguridad de la Nación dispuso la disolución definitiva del Grupo Especial Antinarcotráfico Rosario (GEANRO), creado hace casi dos años en el marco del denominado Plan Bandera. La medida se formalizó a través de la Resolución 4/2026, publicada en el Boletín Oficial, y se apoya en el cumplimiento de los objetivos originales del dispositivo, entre ellos la fuerte reducción de los homicidios vinculados al crimen organizado en Rosario y la consolidación de otras herramientas federales permanentes.
La norma firmada por la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, derogó la Resolución Nº 360 del 11 de mayo de 2024, dictada durante la gestión de Patricia Bullrich, que había dado origen al GEANRO. Aquel grupo había sido pensado como un refuerzo de carácter extraordinario para colaborar con la Justicia Federal, el Ministerio Público Fiscal y la Procuraduría de Narcocriminalidad (PROCUNAR) en investigaciones sobre narcotráfico y delitos conexos en la ciudad de Rosario y su área de influencia.
El comando estaba integrado por dos representantes de cada una de las fuerzas federales: Policía Federal Argentina, Prefectura Naval, Gendarmería Nacional, Policía de Seguridad Aeroportuaria y Servicio Penitenciario Federal. Su misión central fue fortalecer la reacción inicial frente a episodios de violencia extrema y desarticular estructuras narco en un territorio atravesado por disputas entre bandas criminales.
Resultados en Santa Fe y caída histórica de los homicidios
La intervención federal, enmarcada en el Plan Bandera, tuvo su momento de mayor intensidad durante 2024. Según datos del Observatorio de Seguridad Pública de Santa Fe, ese año marcó un quiebre en los indicadores de violencia letal. Entre enero y diciembre de 2023 se habían registrado 398 homicidios en toda la provincia, mientras que en 2024 la cifra descendió a 176, una baja superior al 55%.
En el departamento Rosario el impacto fue todavía más evidente: los homicidios pasaron de 261 en 2023 a 90 en 2024, lo que representa una reducción mayor al 65%. En paralelo, las personas heridas por armas de fuego también disminuyeron de forma marcada: de 801 casos en 2023 se pasó a 353 en 2024, es decir, más de un 55% menos, de acuerdo con los registros oficiales.
De grupo especial a dispositivos permanentes
En la cartera de Seguridad explican que la decisión de cerrar el ciclo del GEANRO responde a la consolidación de estructuras permanentes de combate al narcotráfico, entre ellas el Grupo Operativo de Lucha Contra el Narcotráfico Región Centro (GOC-CENTRO). Estas unidades buscan darle continuidad al despliegue federal sin depender de un esquema de emergencia, como el que se diseñó para la fase inicial del Plan Bandera.
El Gobierno sostiene que la reasignación de funciones y recursos no implicará una reducción del esfuerzo, sino una reorganización para ganar eficiencia en el terreno. El objetivo es concentrar capacidades en las áreas más críticas y evitar superposiciones entre fuerzas, a partir de la experiencia acumulada en estos últimos años de intervención intensa en Rosario.
- Disolución formal del GEANRO mediante la Resolución 4/2026.
- Reducción superior al 55% de los homicidios en Santa Fe entre 2023 y 2024.
- Caída mayor al 65% de los homicidios en el departamento Rosario.
- Continuidad del enfoque federal a través del GOC-CENTRO y otros dispositivos permanentes.
Desde el Ministerio remarcan que el GEANRO fue “una herramienta eficaz para robustecer las capacidades iniciales de respuesta en la ciudad de Rosario”, y que el nuevo esquema busca sostener los resultados con una distribución más eficiente de los medios disponibles.
Además, las autoridades recuerdan que continúa en funcionamiento la Mesa de Intercambio de Información para la Prevención, Investigación y Castigo del Narcotráfico, un ámbito que nuclea a las distintas fuerzas y organismos federales para compartir datos sensibles de investigaciones en curso. Este dispositivo apunta a acelerar la toma de decisiones estratégicas y definir con mayor precisión el despliegue de recursos humanos y tecnológicos en el territorio santafesino.
Con el cierre de la etapa inicial del Plan Bandera y la transición hacia dispositivos permanentes, la discusión en adelante se centrará en la capacidad del Estado para sostener en el tiempo la baja de los índices de violencia y profundizar la lucha contra las organizaciones criminales sin perder presencia en los barrios más afectados de Rosario.

