Alarma por el calentamiento récord en mares del norte de Europa

NewsITe
El avance del cambio climático sumó un nuevo dato preocupante en Europa. La Agencia Federal Marítima e Hidrográfica de Alemania (BSH) confirmó que en 2025 el Mar del Norte registró la temperatura promedio anual más alta desde que comenzaron las mediciones sistemáticas, hace más de 50 años. El valor alcanzó los 11,6°C, es decir, 0,9°C por encima del promedio histórico correspondiente al período 1997-2021.
Especialistas de la BSH explicaron que el aumento no fue un episodio aislado, sino una anomalía sostenida. «Todos los meses estuvieron muy por encima de la media, con picos históricos de calor en junio y diciembre», señaló Tim Kruschke, jefe del equipo climático del organismo. Este comportamiento refuerza la tendencia de calentamiento de los mares asociada al incremento de los gases de efecto invernadero en la atmósfera.
El fenómeno no se limita al Mar del Norte. El Mar Báltico también registró en 2025 un calentamiento inusual, con una temperatura superficial media de 9,7°C. Ese registro se ubicó 1,1°C por encima de su promedio histórico reciente y convirtió al año pasado en el segundo más cálido para el Báltico desde 1990, de acuerdo con los reportes oficiales.
Impacto ambiental y amenazas para las comunidades costeras
El presidente de la BSH, Helge Heegewaldt, advirtió que el calentamiento de los mares tiene consecuencias de largo plazo. Según explicó, incluso si el mundo lograra detener hoy mismo las emisiones de gases de efecto invernadero, el nivel del mar continuará en ascenso durante siglos debido a la inercia térmica de los océanos. Esa acumulación de calor en el agua impulsa el derretimiento de glaciares y capas de hielo, y expande el volumen de los mares.
Entre los efectos más inmediatos se destacan la alteración de los ecosistemas marinos, el desplazamiento de especies, la modificación de corrientes y el aumento de fenómenos extremos. A esto se suma la aceleración de la erosión costera, que pone en riesgo infraestructuras estratégicas, como puertos, diques y rutas costeras, y compromete la seguridad de poblaciones asentadas en zonas bajas.
- Mayor erosión de playas y barreras naturales que protegen a las ciudades costeras.
- Riesgo creciente para comunidades de Alemania, Bélgica, Países Bajos y el Reino Unido, expuestas a inundaciones y tormentas más intensas.
«Aunque frenáramos hoy las emisiones, el nivel del mar seguirá subiendo durante siglos», advirtió Helge Heegewaldt, presidente de la BSH.
Frente a este panorama, organismos internacionales y autoridades europeas reclaman reforzar con urgencia las políticas de adaptación y mitigación: desde la protección de humedales costeros hasta la modernización de defensas portuarias y planes de evacuación. El caso del Mar del Norte y del Báltico vuelve a poner en primer plano la necesidad de acelerar la transición energética global para limitar el alcance de la crisis climática.

