El REPO por USD 3.000 millones no alcanzó para encender la euforia

NewsITe
La confirmación de un préstamo REPO por USD 3.000 millones auguraba una rueda de marcada euforia en los mercados argentinos. Con el pago de la deuda externa a la vuelta de la esquina y un importante volumen de dólares que quedaría disponible para reinversión, el escenario parecía ideal para una jornada alcista. Sin embargo, el humor financiero dio un giro abrupto por la escalada de tensión geopolítica y las nuevas dudas sobre la sostenibilidad del esquema local de financiamiento.
El detonante fue el incidente internacional generado por el bloqueo de naves estadounidenses a un petrolero ruso escoltado por un submarino nuclear. La noticia encendió las alarmas de los inversores globales, que prefirieron buscar cobertura y reducir posiciones de riesgo antes que apostar por activos emergentes. En Argentina, donde la sensibilidad del mercado es particularmente elevada, el impacto se sintió con mayor intensidad.
El analista José Nápoli, de Nápoli Inversiones, señaló que tanto la deuda soberana como el equity se encuentran en niveles atractivos, y destacó que, tras el reciente conflicto en Venezuela, el sector bancario fue el que mejor resistió la volatilidad, a diferencia de las utilities y las petroleras. Para los próximos días, se espera un fuerte flujo de fondos por la liberación de cuentas CERA, que representarían alrededor de USD 20.000 millones, sumados a los dólares que se liberarán tras el pago de capital e intereses de la deuda.
Según sus estimaciones, entre 75% y 80% de esos recursos volverían a colocarse en deuda soberana y obligaciones negociables, con una porción menor destinada al mercado accionario. El sector privado, entre inversores locales y extranjeros, percibirá cerca de USD 3.500 millones luego de cancelarse vencimientos por más de USD 4.200 millones.
Presión externa: petróleo, Venezuela y la agenda de Trump
El clima adverso también estuvo alimentado por declaraciones de Donald Trump, quien anticipó que buscará condicionar el aumento de las exportaciones petroleras de Venezuela para canalizar esos dólares hacia la compra de bienes producidos en Estados Unidos. En paralelo, el presidente norteamericano instó a las empresas de defensa a acelerar la producción de armamento y controlar costos, lo que derivó en caídas en las acciones del sector.
El precio del petróleo acompañó el malhumor inicial y retrocedió durante la rueda, aunque luego mostraba cierta recuperación en el after market. El Brent, referencia clave para la Argentina, se ubicaba en torno a los USD 60,39, un nivel que podría amortiguar el golpe que sufrieron las petroleras en la Bolsa porteña, donde YPF llegó a perder alrededor de 6% y Pampa Energía más de 4%.
Dólares financieros, tasas volátiles y riesgo país en alza
En el frente cambiario, los dólares financieros atravesaron la jornada con presión vendedora. El MEP retrocedió 0,2% hasta los $1.494, mientras que el contado con liquidación (CCL) bajó 0,4% hasta $1.533. El dólar blue se mantuvo estable en torno a los $1.520. En el Mercado Libre de Cambios se operaron USD 438,5 millones y el Banco Central apenas pudo comprar USD 9 millones, cerca del 2% del volumen, por debajo de su meta del 5%. El mayorista cedió $7,50 y cerró en $1.460.
La consultora F2, que dirige Andrés Reschini, remarcó que el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del Banco Central elevó la proyección de inflación de diciembre a 2,3% mensual, aunque la curva de bonos en pesos ya descuenta un escenario algo más exigente hacia 2026. Al mismo tiempo, los depósitos en dólares del sector privado continúan en ascenso y rozaron los USD 37.000 millones al 2 de enero, antes del pago de cupones del día 9.
Con ese telón de fondo, el Gobierno podría intentar volver a financiarse con esos depósitos, pero el mercado espera señales concretas de reformas y observa con lupa la capacidad oficial de acumular reservas de forma sostenible. La reciente licitación para postergar el vencimiento de bonos dollar linked del 16 al 31 de enero logró una renovación del 64%, mientras que el REPO trajo alivio de corto plazo al confirmar el pago inmediato de capital e intereses.
El costo del alivio: más vencimientos hacia 2027
La economista Florencia Blanc de Aldazábal advirtió que, al tratarse de una operación canalizada por el Banco Central, resta definir cómo se transferirán los dólares al Tesoro. Al 2 de enero, los depósitos en el BCRA sumaban USD 1.689 millones, incluyendo USD 910 millones del BONAR 29N. A eso se adicionaron unos USD 530 millones por la concesión de represas hidroeléctricas en el Comahue, por lo que los depósitos treparían a unos USD 2.219 millones, siempre que no haya ventas adicionales.
Una opción es que el Tesoro compre las divisas restantes al Central utilizando sus depósitos en pesos en la misma autoridad monetaria, equivalentes a unos USD 2.805 millones. Pero esto implicaría luego mover fondos desde su cuenta en el Banco Nación para atender futuras licitaciones de deuda en moneda local. Este crédito de corto plazo despeja tensiones presentes, pero incrementa las necesidades financieras de 2027, cuando los vencimientos totales en moneda extranjera podrían alcanzar los USD 33.900 millones entre Tesoro y BCRA.
El interrogante central pasa por el destino de los pesos: si el Tesoro recurre a los saldos en bancos privados, algo que por ahora luce improbable, podría generar una suba brusca de tasas. Si en cambio se queda con escasos fondos en el BCRA, dependerá de una renovación casi total de la deuda en pesos, lo que también obligaría a convalidar rendimientos más altos. En cualquiera de los casos, el impacto sobre el crédito y el consumo sería relevante, en un contexto en el que el propio Estado sigue demandando dólares para engrosar reservas.
Tasas cortas al salto y un mercado que pide señales
La jornada dejó además una marcada volatilidad en las tasas de corto plazo. Las cauciones llegaron a tocar niveles cercanos al 50% anual, generando tensión entre los operadores más apalancados y empujando al alza los precios de las LECAP. Los rendimientos efectivos mensuales para los plazos más cortos se ubicaron entre 2,4% y 2,6%. Hacia el cierre, la presión se moderó y la tasa de caución retrocedió hacia el 20% anual.
Los bonos soberanos en dólares quedaron atrapados en la corrección global y anotaron bajas de hasta 0,60%, lo que llevó al riesgo país a avanzar 13 unidades (+2,3%) hasta la zona de 575 puntos básicos. En la Bolsa porteña, el índice S&P Merval cedió 3,2% tanto en pesos como medido al tipo de cambio financiero. Las acciones bancarias fueron las que menos sufrieron, con retrocesos moderados en VALO, Macro y Galicia.
En Wall Street, el petróleo amagaba con una leve recuperación, el oro ajustaba apenas a la baja y los principales índices neoyorquinos mostraban variaciones marginales, con signo apenas positivo. El mensaje que envían los precios, al menos por ahora, es el de una calma frágil: la liquidez del REPO trajo oxígeno al corto plazo, pero los interrogantes sobre inflación, reservas y el pesado calendario de vencimientos mantienen al mercado en guardia.

