La inversión real directa creció en 2025, aunque se mantiene en niveles históricos bajos

NewsITe
La inversión real directa (IRD) del Estado nacional destinada a las provincias y a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires alcanzó en 2025 los $890.291 millones en la etapa pagada, a precios constantes. Esto representó un aumento real del 19,3% frente a 2024, pero, pese a la mejora, el monto ejecutado se ubicó como el segundo más bajo de los últimos veinte años, solo por encima del piso histórico registrado en 2024.
De acuerdo con un informe de la consultora Politikon Chaco, el repunte de 2025 está fuertemente condicionado por el punto de partida: la comparación se hace contra el año de menor ejecución desde 2003. Por eso, el incremento interanual no alcanza para revertir el proceso de ajuste en la obra pública nacional y en el resto de los componentes de inversión que el Gobierno destina a las jurisdicciones subnacionales.
El estudio señala que, al comparar el nivel de 2025 con un período más amplio, la IRD quedó 65,1% por debajo del promedio anual del período 1995-2023. La brecha dimensiona el recorte acumulado en infraestructura y equipamiento financiados desde el presupuesto nacional en las provincias y en CABA, aun cuando en el último año se registró una leve recuperación.
Composición de la inversión: construcciones y maquinaria
La inversión real directa se compone principalmente de tres grandes bloques: construcciones, maquinaria y equipamiento, y un conjunto residual de otros conceptos. En 2025, las construcciones concentraron el 57% del total ejecutado; la maquinaria y el equipamiento, el 35%; y el resto de los rubros explicó el 8% restante.
El segmento de construcciones, asociado de manera directa a la obra pública, mostró una suba real del 10,3% frente a 2024. Sin embargo, el nivel se ubicó 73,3% por debajo de su promedio histórico y fue el segundo más bajo desde 2004. Es decir, la mejora interanual no fue suficiente para recomponer el deterioro de los últimos años en materia de infraestructura financiada por la Nación.
En el caso de la maquinaria y el equipamiento, el crecimiento fue mucho más marcado: el informe registra un avance real del 69,7% respecto del año previo. Aun así, el monto ejecutado se situó 35,1% por debajo de su promedio histórico y también en este componente se trató del segundo menor volumen de ejecución desde 2009.
Los otros conceptos que integran la IRD tuvieron un comportamiento claramente contractivo: en 2025 cayeron 29% en términos reales frente a 2024 y marcaron el nivel más bajo desde 2006, con una ejecución 54,8% inferior al promedio de largo plazo.
Fuerte concentración territorial de los fondos
El mapa de la inversión nacional en las provincias mostró una elevada concentración geográfica. La Ciudad Autónoma de Buenos Aires y la provincia de Buenos Aires explicaron en conjunto el 57,7% de la IRD ejecutada en 2025. Si se incorporan Jujuy, Entre Ríos y Río Negro, esos cinco distritos concentraron el 69,9% del total.
En el otro extremo, diez provincias no alcanzaron siquiera el 1% de participación individual sobre el total de la inversión real directa. En paralelo, cobraron relevancia las categorías “Interprovincial” y “Nacional”, que agrupan proyectos que abarcan a más de una jurisdicción o a todo el país: en 2025 explicaron el 4,75% y el 3,7% de la ejecución, respectivamente.
La dinámica interanual por distrito fue muy dispar. Entre las provincias con mayores subas reales respecto de 2024 se ubicaron Santiago del Estero, Jujuy y Chubut, con incrementos superiores al 150%, aunque su peso agregado sobre el total fue de apenas 7,9%. A esas se sumaron otras trece jurisdicciones con mejoras que oscilaron entre el 18% y el 141% real.
Sin embargo, once provincias padecieron caídas reales en su nivel de inversión ejecutada, con retrocesos muy marcados en San Luis (-93%) y La Pampa (-91,5%). Cuando la comparación se extiende a 2023, el escenario aparece todavía más contractivo, con descensos generalizados y solo dos excepciones con subas reales: Jujuy, con un salto del 252,2%, y Santiago del Estero, con el 53,9%.
El rol dominante de la construcción en las provincias
Dentro de la IRD, la construcción siguió siendo el motor principal en la mayoría de las jurisdicciones. En 2025, este rubro representó más del 90% de la inversión nacional ejecutada en 16 provincias y superó el 50% en otras seis. Solo en Río Negro y en la Ciudad de Buenos Aires la construcción quedó por debajo de la mitad del total provincial.
En cuanto a la participación sobre el total nacional de construcciones, Buenos Aires, Jujuy, Entre Ríos, Córdoba y Santa Fe concentraron el 55% de la ejecución, con un peso dominante de Buenos Aires y Jujuy, que explicaron en conjunto el 38%. En el otro extremo, San Luis y La Pampa mostraron los menores niveles de obra pública financiada por la Nación.
La comparación interanual de las construcciones exhibe el mismo patrón que el total de la IRD: fuertes subas en algunas provincias si se toma como referencia el piso de 2024, pero caídas profundas cuando se amplía el horizonte a 2023. Solo Jujuy, Santiago del Estero, Corrientes y San Juan registraron aumentos reales en ese período más largo; el resto mantuvo descensos que, en el caso de La Pampa, llegaron hasta el 99,7%.
En síntesis, los datos de 2025 muestran un leve rebote de la inversión real directa nacional luego del mínimo de 2024, pero todavía en niveles muy por debajo de los promedios históricos. La continuidad de esta tendencia definirá el ritmo de la obra pública y de la infraestructura estratégica en las provincias en los próximos años.

