Trump endurece su estrategia antidrogas y pone el foco en México

NewsITe
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que su gobierno se prepara para dar un nuevo giro en la ofensiva contra el narcotráfico: tras las operaciones marítimas en el Pacífico y el Caribe, anunció que analiza el inicio de ataques terrestres contra los cárteles de la droga, con especial foco en las organizaciones que operan desde México.
En una entrevista emitida por la cadena Fox News, Trump sostuvo que los cárteles “están controlando México” y consideró “muy, muy triste” la situación del país vecino. Sin precisar fechas ni alcances concretos, adelantó que su administración “va a empezar ahora a atacar por tierra a los cárteles”, en una escalada discursiva que vuelve a tensar la relación bilateral con el gobierno de Claudia Sheinbaum.
Las declaraciones llegan pocos días después de un operativo de alto impacto en Venezuela, que derivó en la captura del dictador Nicolás Maduro y de su esposa. Ambos fueron trasladados a Estados Unidos para enfrentar cargos por “narcoterrorismo” ante un tribunal federal de Nueva York, en una causa que la Casa Blanca exhibe como ejemplo de su política de tolerancia cero frente a las redes criminales transnacionales.
Tensión diplomática y rechazo a la intervención militar
Trump aseguró que ofreció en reiteradas ocasiones asistencia directa a la presidenta mexicana para combatir a los cárteles, pero afirmó que Sheinbaum rechazó cada una de esas propuestas. La mandataria, por su parte, insiste en que México no aceptará ningún tipo de intervención militar extranjera en su territorio y reivindica el carácter soberano de las decisiones en materia de seguridad.
En los últimos meses, México reforzó la cooperación con Washington en la frontera y extraditó a decenas de jefes narco hacia Estados Unidos. Sin embargo, desde la capital mexicana remarcan que la estrategia debe basarse en la coordinación judicial y de inteligencia, y no en operaciones militares foráneas. Sheinbaum sostiene que, además del combate al crimen organizado, ambos países comparten la responsabilidad de atender las causas del consumo y la cadena de distribución de drogas en territorio estadounidense.
“Ellos tienen que atender también las causas del consumo de drogas, tienen que atender a los grupos delictivos de Estados Unidos que distribuyen drogas; nosotros en nuestro territorio colaboramos con información y con investigación, en el marco del entendimiento que tenemos”, subrayó la presidenta, en línea con los principios tradicionales de la política exterior mexicana.
Narcotráfico, crisis sanitaria y frontera en el centro del debate
Trump volvió sobre el tema al destacar que México es un socio comercial clave y un vecino estratégico, pero insistió en que “hay que hacer algo” frente al poder de los cárteles. Según su visión, el flujo de estupefacientes desde territorio mexicano alimenta una crisis de salud pública en Estados Unidos que, de acuerdo con sus cifras, provoca entre 250.000 y 300.000 muertes anuales por consumo de drogas.
- La Casa Blanca vincula el avance del narcotráfico con la crisis de sobredosis y adicciones en Estados Unidos.
- El gobierno mexicano reclama una responsabilidad compartida, tanto en la reducción de la demanda como en el combate a las redes de distribución internas en el país del norte.
“Son familias devastadas”, remarcó Trump al referirse a las víctimas del consumo de drogas, al tiempo que aseguró que los indicadores comienzan a descender junto con el flujo migratorio en la frontera sur, al que calificó como “un desastre total” antes de su gestión.
El nuevo giro en el discurso presidencial reabre el debate sobre los límites de la cooperación en seguridad entre Washington y Ciudad de México, y plantea interrogantes sobre hasta dónde está dispuesto a avanzar Estados Unidos en la lucha contra el narcotráfico más allá de sus fronteras.

