Conmoción en la Costa Atlántica por una ola gigante que sorprendió a los veraneantes
NewsITe
Una jornada de intenso calor en la Costa Atlántica bonaerense se transformó en tragedia este lunes cuando una ola gigante impactó sobre las playas de Mar Chiquita, Santa Clara del Mar, Camet, Mar del Plata, Mar de Cobo y La Caleta. El fenómeno, descripto por especialistas como un posible meteotsunámi, dejó un saldo de al menos un hombre muerto y 35 heridos, además de cuantiosos destrozos en la zona.
Según informó el director de Defensa Civil de la provincia de Buenos Aires, Fabián García, la víctima fatal es un hombre de 30 años que se encontraba en la playa junto a su pareja y su hijo. El veraneante fue arrastrado por el violento oleaje hacia una zona de rocas y, tras el impacto, debió ser asistido de urgencia por un grupo de guardavidas que le practicó maniobras de reanimación cardiopulmonar (RCP) durante más de media hora.
El episodio ocurrió en un contexto de temperaturas superiores a los 38 grados, con miles de personas dentro y fuera del agua. Testigos relataron que, antes de la llegada de la ola gigante, el mar se retiró de manera repentina, dejando al descubierto sectores de la playa que suelen permanecer cubiertos. Segundos después, una masa de agua de alrededor de cinco metros avanzó sobre la costa, muy por encima del promedio habitual de dos metros para la zona.
En la playa California Beach, turistas describieron escenas de caos y desconcierto: el agua arrastró bolsos, reposeras, sombrillas y otros elementos personales, mientras los presentes intentaban colaborarse entre sí para salir del mar y rescatar pertenencias. Los videos que rápidamente circularon en redes sociales mostraron la fuerza del oleaje y los daños ocasionados sobre la infraestructura de playa.
Rescates de urgencia y testigos conmocionados
Mar Chiquita fue una de las localidades más afectadas. En la zona de la Albufera, una laguna costera salobre única que conecta con el mar, las imágenes difundidas por el medio local 0223 mostraron a guardavidas realizando RCP sobre la víctima, mientras turistas observaban con preocupación. La ambulancia llegó al lugar cerca de las 17.15, y el hombre fue trasladado a un centro de salud, donde, según trascendió, sufrió un infarto pero alcanzó a ser estabilizado en un primer momento.
“Fue impresionante, la verdad que de la nada se retire el mar y después vuelva con esa magnitud. Empezamos a sacar la gente del agua, estábamos con casi cinco mil personas en el agua, más todos los que estaban afuera, fue tremendo”, relató el guardavidas Maximiliano Prensky en declaraciones televisivas. El profesional agregó que, pese a los silbatos y advertencias, muchas personas permanecían en el mar por el intenso calor.
- Guardavidas debieron trabajar de manera coordinada para evacuar a miles de personas del agua.
- En Mar de Cobo y La Caleta se observaron restos de sombrillas, reposeras y estructuras dañadas.
- Santa Clara del Mar, conocida por su mar calmo, fue otra de las zonas que registró mayores daños y heridos.
Un fenómeno raro: olas vagabundas y posible meteotsunámi
El episodio fue asociado de manera preliminar al fenómeno conocido como “olas vagabundas” o “mini tsunamis”, eventos poco frecuentes que pueden producirse sin aviso y que aún no tienen una explicación científica concluyente. García recordó que “hace dos o tres años ocurrió algo similar en Mar del Plata, de noche, y no hubo heridos porque no había gente en la playa”, lo que subraya el carácter impredecible de estos sucesos.
“Tenemos que verificar cómo se propagó la presión a lo largo de toda esta zona y confirmarlo, pero por la forma en la que se dio tiene todo el aspecto de un meteotsunámi”, explicó el ingeniero Fernando Oreiro, especialista consultado por medios nacionales.
Las autoridades provinciales y municipales continúan monitoreando el comportamiento del mar a lo largo de la Costa Atlántica y no descartan implementar nuevas medidas de seguridad, como protocolos de evacuación rápida y sistemas de alerta temprana. Mientras tanto, se recomienda a los turistas prestar atención a las indicaciones de guardavidas y organismos de emergencia, especialmente en jornadas de calor extremo y alta concurrencia a las playas.
La combinación de altas temperaturas, masividad en las costas y un fenómeno marino inesperado dejó una fuerte conmoción entre residentes y visitantes, que aún procesan las imágenes de una tarde de verano que terminó marcada por la tragedia.

