Meta purga cuentas de menores mientras cuestiona la nueva ley australiana

NewsITe
Meta, compañía matriz de Facebook, Instagram y Threads, informó que eliminó 544.052 cuentas vinculadas a usuarios menores de 16 años en Australia, en el marco de la nueva ley que prohíbe el acceso de adolescentes a las redes sociales. La normativa, vigente desde diciembre pasado, apunta a mejorar la salud mental y la seguridad en línea de los menores, aunque la propia empresa tecnológica puso en duda la eficacia real de la medida.
De acuerdo con el reporte difundido por la firma y citado por medios internacionales, la restricción alcanza a diez plataformas: además de Instagram, Facebook y Threads, incluye a YouTube, TikTok, Snapchat, X (ex Twitter), Reddit, Twitch y Kick. Un mes después de la entrada en vigor de la ley impulsada por el gobierno de Anthony Albanese, Meta presentó una actualización sobre su implementación y advirtió que, por ahora, los resultados no reflejan una mejora sustancial en la protección y el bienestar digital de las y los jóvenes australianos.
La distribución de los perfiles dados de baja muestra la magnitud del ajuste: 330.639 cuentas fueron cerradas en Instagram, 173.497 en Facebook y 39.916 en Threads, todas identificadas como presuntos usuarios menores de 16 años. Meta remarcó que el proceso de cumplimiento se desarrolla por etapas y que seguirá ajustando sus sistemas para detectar cuentas de menores, aunque reconoció límites técnicos para verificar la edad real de quienes se registran en línea.
Verificación de edad y falta de estándares comunes
La empresa subrayó que el sector tecnológico aún carece de un estándar común de verificación de edad, lo que dificulta la aplicación uniforme de leyes como la australiana. En muchos casos, las plataformas se basan en la información declarada por las personas usuarias, o en señales indirectas, que podrían ser inexactas, en especial cerca del umbral de los 16 años previsto por la normativa.
En este contexto, Meta destacó su participación en la OpenAge Initiative, una organización sin fines de lucro centrada en el desarrollo de sistemas de verificación de edad respetuosos de la privacidad. Como parte de ese esfuerzo, la compañía presentó AgeKeys, una nueva tecnología concebida como una señal global interoperable que permite acreditar la mayoría de edad sin revelar datos sensibles.
AgeKeys: una llave de edad reutilizable
Según explicó la multinacional, AgeKeys permitirá que cada usuario genere y guarde en su dispositivo una “clave de edad” verificada, que luego podrá compartir con múltiples servicios digitales sin necesidad de informar su edad exacta. La idea es que las plataformas puedan saber si alguien supera o no un determinado umbral etario, pero sin acceder a información personal detallada.
- La verificación podría realizarse mediante documentos oficiales, datos financieros, billeteras digitales nacionales o estimación facial.
- La clave se almacenaría localmente y podría utilizarse en distintas aplicaciones y sitios compatibles.
- Meta proyecta empezar a implementarla en Australia y otros mercados hacia 2026.
Para la compañía, este tipo de soluciones técnicas permitiría una protección más coherente en todo el ecosistema digital, a la vez que reduciría la exposición de datos personales sensibles de niñas, niños y adolescentes.
Críticas, efectos no deseados y propuesta alternativa
El informe también recogió inquietudes de especialistas, organizaciones juveniles y familias sobre los efectos secundarios de la prohibición. Entre las principales preocupaciones aparece el riesgo de aislamiento de adolescentes vulnerables, que habrían perdido el acceso a comunidades y grupos de apoyo en línea. Meta advirtió además sobre un incremento en el uso de aplicaciones alternativas y espacios de internet menos regulados, lo que podría desplazar el problema hacia entornos con menor supervisión.
Otro punto señalado por la empresa es que la idea de que la ley elimina por completo la “experiencia algorítmica” no se ajusta a la realidad. Aun sin iniciar sesión, muchas plataformas siguen mostrando contenidos seleccionados mediante algoritmos, aunque menos personalizados que los que reciben los usuarios registrados.
“Esta es la única manera de garantizar una protección consistente en toda la industria para los jóvenes, independientemente de las aplicaciones que usen”, sostuvo Meta al insistir en una regulación centrada en las tiendas de aplicaciones.
Frente a las dificultades para controlar la edad usuario por usuario, Meta volvió a plantear una alternativa legislativa: trasladar la obligación de verificación y de obtención del consentimiento parental a las tiendas de apps, como las de Apple y Google. Desde su perspectiva, sólo un mecanismo centralizado en el punto de descarga podría asegurar reglas homogéneas y reducir los márgenes de error en la frontera de los 16 años, en un debate que recién comienza y que otros países siguen con atención.

