Estados Unidos confiscó un sexto petrolero vinculado al crudo venezolano en el Caribe en una nueva escalada sobre el control de los recursos energéticos de Venezuela.

Estados Unidos confiscó otro buque petrolero vinculado a Venezuela en aguas del Caribe, según informaron este jueves funcionarios estadounidenses a Reuters. Se trata de un paso más en la campaña para controlar los recursos petroleros venezolanos y presionar al régimen de Nicolás Maduro.
La operación, que tuvo lugar antes de la reunión programada entre el presidente estadounidense, Donald Trump, y la líder opositora venezolana María Corina Machado, fue confirmada por el Comando Sur del Ejército de los Estados Unidos, que detalló que la detención del buque cisterna Verónica se realizó “sin incidentes” en un operativo previo al amanecer.
El Comando Sur señaló que el Verónica operaba en “desafío” de una cuarentena establecida por el propio Trump para los buques sancionados en el Caribe y agregó que “el único petróleo que saldrá de Venezuela será el que se coordine de manera adecuada y legal”.
Escalada de incautaciones y estrategia de Trump
Esta es la sexta embarcación intervenida en las últimas semanas que transportaba petróleo venezolano o había tenido historial de hacerlo, parte de una ofensiva más amplia de Washington para frenar exportaciones que considera ilegales o en violación de sanciones.
La campaña de confiscaciones se enmarca dentro de la estrategia de Trump para forzar la salida del poder de Maduro, que culminó el 3 de enero con un operativo militar estadounidense que resultó en la captura del mandatario venezolano y de su esposa. Desde entonces, el presidente estadounidense ha anunciado que su gobierno planea controlar indefinidamente los recursos petroleros de Venezuela con el fin de reconstruir la deteriorada industria energética del país sudamericano.
Los buques interceptados hasta ahora estaban sujetos a sanciones estadounidenses o formaban parte de lo que las autoridades describen como una “flota en la sombra”: barcos no regulados que disfrazan sus orígenes para transportar petróleo de países sancionados como Venezuela, Irán o Rusia.
Contexto diplomático y político
La incautación se produce en vísperas del primer encuentro cara a cara entre Trump y Machado desde que Estados Unidos derrocó al antiguo liderazgo venezolano. Aunque Trump ha descrito a Machado como una “luchadora por la libertad”, también ha descartado la posibilidad de instalarla como líder de Venezuela tras la caída de Maduro, argumentando que carecería de apoyo interno.
Una evaluación clasificada de la CIA presentada al presidente estadounidense concluyó que los leales a Maduro, incluida Delcy Rodríguez, estaban mejor posicionados para mantener estabilidad en el país, según diversas fuentes que han comentado sobre la situación política venezolana.
La serie de incautaciones de buques, junto con las sanciones, bloqueos y la intervención militar en Venezuela, ha tensado las relaciones con aliados y adversarios internacionales, al tiempo que redefine la presencia de Estados Unidos en la geopolítica energética del hemisferio occidental.

