“En las fiestas de fin de año, el cajón se vendía a $58.000, hoy está en 69.000. Es algo inexplicable porque luego de diciembre siempre baja. El kilo de pollo va a estar rondando 4800 o 5000 pesos”, expresaron a EL NORTE desde comercios de la ciudad. Y agregaron: “Con la carne vacuna sucede lo mismo, aumenta aunque levemente. El cerdo es lo único que se encuentra estable por ahora”.

De la Redacción de EL NORTE
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Si bien el precio de la carne vacuna aumentó en 2025 más que el doble de la inflación, desde los comercios notan que el costo del pollo no para de subir y en lo que va del año acumula un incremento que ronda el 15 por ciento. “Es algo inexplicable porque luego de diciembre siempre baja”, indicaron.
“El pollo sigue aumentando. Después de las fiestas de fin de año aumentó alrededor del 15 por ciento. En las fiestas el cajón se vendía a $58.000, hoy está en 69.000. El kilo de pollo va a estar rondando 4800 o 5000 pesos”, expresaron a EL NORTE desde comercios de la ciudad.
Y agregaron: “Con la carne vacuna sucede lo mismo, aumenta por estos días aunque levemente en este caso, de 8.700 al gancho a 9.200. Los cortes rondan 19.000 pesos. El cerdo es lo único que está estable por ahora”.
Los valores de la pulpa en los mostradores se encuentran en 19.000, del asado en 19.500, del vacío entre 21.000 y 24.000 y del peceto 21.500.
“Por otra parte, no hay consumo”, señalaron desde los comercios locales.
Relevamiento
En la estadística general hay que tener en cuenta que la carne vacuna registró el año pasado, aumentos de precios que alcanzaron 69,9%: unos 39 puntos porcentuales más que la inflación general. Diciembre registró el mayor incremento del año y ese mes hicieron falta casi cuatro kilos de pollo para comprar uno de asado.
Los aumentos se dieron en todos los meses, pero fue en diciembre cuando se produjo el incremento porcentual más pronunciado, con un 11,2%, unas cuatro veces más que el aumento general de los precios minoristas, según el relevamiento del Centro de Economía Política Argentina (CEPA) en base a datos del Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (Ipcva).
El mes pasado, los cortes de carne denominados “intermedios” registraron el mayor aumento de precios entre las distintas categorías, con una suba promedio del 11,4%, seguidos por los “caros” (11,2%) y los “económicos” (9,2%). Las principales subas en los precios durante diciembre se dieron en asado (14,4%), matambre (13,9%), vacío (13,5%) y bife ancho (12,6%).
CEPA destacó las diferencias en la evolución de los precios según el canal de comercialización, con un aumento del 11% en las carnicerías y un 10,7% en los supermercados.
La brecha fue mayor a lo largo de 2025, con incrementos del 75,7% en carnicerías y 61,5% en supermercados.
En cuanto a la evolución interanual, el asado (70,5%) y el vacío (76,4%) mostraron subas superiores al promedio general de la carne vacuna, al igual que el roast beef (70%), la colita de cuadril (70,6%), el cuadril (70,9%), la paleta (71,2%), la nalga (71,3%), la falda (73%), el bife angosto (73,4%) y el bife ancho (75,7%).
La diferencia de precios entre la carne vacuna y la de pollo no solo quedó en evidencia en los 10 puntos porcentuales que los separaron en diciembre, sino en los 44,3 que hubo a lo largo de todo 2025, con alzas del 69,9% y 25,6%, respectivamente.
Comparación y salarios
La Cámara de la Industria y el Comercio de Carnes (Ciccra), informó que el promedio móvil de los últimos 12 meses del consumo per cápita de carne bovina a noviembre de 2025 fue de 48,3 kg/año, con una mejora del 2,3% en la comparación interanual, pero una caída del 9,4% en relación con el mismo período de 2023.
“El descenso en el consumo interno de carne bovina está directamente asociado a la pérdida de poder adquisitivo de los ingresos. Esta evolución salarial limitada explica, en buena medida, la menor capacidad de consumo de los hogares y la consecuente contracción en la demanda de carne vacuna”, señaló al respecto CEPA.

