El piloto salteño Luciano Benavides se consagró campeón del Rally Dakar en motos tras una definición inédita, al superar por apenas dos segundos al estadounidense Ricky Brabec en la última etapa de la competencia disputada en Arabia Saudita.

El argentino Luciano Benavides logró ayer una de las victorias más impactantes que haya ofrecido el Rally Dakar en la categoría motos. El salteño se consagró campeón tras superar al estadounidense Ricky Brabec por apenas dos segundos en la clasificación general, luego de una última etapa cargada de tensión, errores y una remontada que quedará en la historia.
Según reconstruyó Infobae, Benavides llegó al tramo decisivo con una desventaja de 3 minutos y 20 segundos respecto de Brabec, quien parecía tener el título bajo control. Sin embargo, el argentino sostuvo un ritmo altísimo desde el inicio de la jornada y aprovechó un fallo de navegación de su rival en los kilómetros finales para recortar la diferencia y pasar al frente cuando la meta ya asomaba.
La definición se transformó así en la más ajustada jamás registrada en motos dentro del Dakar. De acuerdo con Infobae, nunca antes un campeón había sido definido por una diferencia tan exigua, lo que dimensiona el carácter excepcional del logro alcanzado por Benavides en su novena participación en la prueba.
El piloto de KTM apostó todo a una estrategia agresiva, sin especular, convencido de que aún quedaba margen para cambiar la historia. “Había que correr hasta el final”, había anticipado el viernes y esa mentalidad fue la que terminó inclinando la balanza a su favor.
Una victoria construida desde la adversidad física y mental
El triunfo de Benavides no se explica únicamente por lo sucedido en la última etapa. Tal como detalló Infobae, el salteño llegó al Dakar 2026 en condiciones físicas límite tras una dura caída sufrida en el Rally de Marruecos, donde padeció fracturas en la rodilla y la clavícula izquierda. Los médicos le recomendaron una cirugía que lo habría marginado de la competencia, pero decidió apostar a una recuperación alternativa para no resignar su presencia.
A lo largo de la carrera, el dolor fue una constante. Incluso antes del inicio formal del Dakar, Benavides sufrió otra caída durante el shakedown que agravó su lesión de rodilla y le provocó la rotura de meniscos. Pese a esas condiciones, largó el prólogo y firmó una actuación destacada, iniciando un recorrido de menos a más que fue clave en el resultado final.
Según el repaso etapa por etapa que realizó Infobae, el argentino fue consolidándose con el correr de los días, logró victorias parciales determinantes y afrontó jornadas complejas como la de “barrer pista”, una tarea que exige abrir huella para el resto y que demanda un esfuerzo físico adicional. Aun así, sostuvo velocidades cercanas al máximo permitido durante largos tramos, incluso en sectores de dunas.
En paralelo, Benavides trabajó intensamente el aspecto mental. En diálogo con Infobae, reconoció que uno de los cambios decisivos fue dejar de mirar los tiempos de sus rivales y enfocarse exclusivamente en su propio rendimiento. Esa fortaleza psicológica resultó determinante para no derrumbarse tras perder el liderazgo en la penúltima etapa y para encarar la definición con convicción plena.
Un título que engrandece la historia argentina en el Dakar
La consagración de Benavides representa mucho más que un triunfo individual. Con este logro, Argentina alcanzó su duodécimo título en el Dakar desde 2010, consolidándose como una de las potencias sudamericanas en la disciplina. Además, Luciano y su hermano Kevin quedaron como los únicos dos pilotos de la región en ganar la categoría motos.
El título también se inscribe dentro de un reducido grupo de definiciones memorables del Dakar moderno, donde la resistencia, la navegación y la toma de decisiones pesan tanto como la velocidad pura. La victoria del salteño confirma su lugar entre la élite mundial del rally raid y ratifica que está en condiciones de competir de igual a igual con los mejores pilotos del planeta.
Tras la carrera, Benavides regresará a la Argentina para someterse a la operación pendiente de su rodilla izquierda. Si bien se perderá la próxima fecha del Campeonato Mundial, el objetivo está puesto en volver a competir ante su público y preparar la defensa del título en la próxima edición del Dakar, la carrera que, como él mismo reconoció en declaraciones, representa el máximo sueño para cualquier piloto de motos.
Con una definición agónica, una historia marcada por la superación y un cierre que quedará grabado en la memoria del deporte motor, Luciano Benavides escribió ayer una de las páginas más impactantes del Rally Dakar y del motociclismo argentino.

