De acuerdo a la CAME, el verano 2026 muestra un turismo activo pero prudente, impulsado por eventos y viajes de último momento

La temporada exhibe picos de ocupación en destinos con agenda cultural y deportiva, mientras se consolida un visitante más cauteloso, con estadías breves, decisiones tardías y un gasto más selectivo, según un informe de la CAME.

De acuerdo a la CAME, el verano 2026 muestra un turismo activo pero prudente, impulsado por eventos y viajes de último momento

El inicio del verano 2026 refleja un comportamiento dispar en el movimiento turístico en la Argentina. Los destinos que combinan naturaleza y eventos registran niveles superiores de ocupación y una demanda en alza, mientras que en otros puntos se consolida un perfil de visitante más cauteloso, con estadías breves y decisiones tomadas sobre la hora.

“La temporada se apalanca en una agenda intensa de festivales, competencias deportivas, ferias gastronómicas y propuestas culturales, que funcionan como ‘gatilladores’ de viajes y ayudan a sostener la actividad incluso en contextos de gasto más medido”, señaló la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) en un informe.

Según la entidad, los picos de ocupación se explican más por fines de semana y eventos puntuales que por reservas anticipadas o estadías largas planificadas con antelación. “La dinámica dominante es la del viaje conveniente: cuando se combinan evento, clima favorable y propuesta clara, la ocupación sube rápidamente, incluso en destinos que arrancaron con registros moderados”, explicaron.

De esta manera, el verano 2026 no se organiza en función de la anticipación, sino del atractivo puntual de cada destino. Allí donde hay eventos, fiestas populares, festivales culturales o competencias deportivas, la ocupación se acelera y supera los promedios generales, como ocurre en la Patagonia, el Litoral, el Norte y el centro del país.

Por otra parte, CAME advirtió un cambio estructural en los hábitos de viaje. Se consolida un turista que define su salida cada vez más cerca de la fecha, cuida el gasto y prioriza experiencias puntuales por sobre estadías largas planificadas con anticipación. “Más que un retroceso del turismo, lo que se observa es una reconfiguración de la forma de viajar, donde la flexibilidad y la oportunidad ganan peso frente a la anticipación”, detalló el informe.

La duración de las estadías acompaña esta lógica. En ciudades de paso de La Pampa, Misiones, Corrientes, Chaco y distintos puntos de la provincia de Buenos Aires, los visitantes suelen quedarse no más de una noche antes de continuar viaje. En contraste, destinos consolidados como Bariloche y Mar del Plata promedian 3,8 noches; Catamarca alcanza las 4; Puerto Iguazú llega a 4,4; y Ushuaia ronda los cuatro días, con el aporte adicional del turismo de cruceros.

En términos generales, “la estadía promedio se concentra mayormente entre 3 y 4 noches en los destinos de vacaciones plenas, mientras que en el Norte y el Litoral se observa una mayor dispersión”, resumió CAME, que definió el escenario como el de “un turista activo pero prudente”.

Cuánto gastan los turistas

Aun con un visitante más selectivo, la primera quincena confirma que el gasto turístico mantiene un impacto relevante en las economías locales. Predomina un consumo más racional, focalizado en experiencias concretas, con comparación de precios y ajuste de gastos secundarios.

El gasto diario se ubica en torno a los $95.000 y $100.000 por persona en gran parte del país, como en Entre Ríos o Chascomús. En el Norte y el Litoral, los niveles oscilan entre $70.000 y $85.000 diarios, mientras que los destinos de alta tracción concentran mayores desembolsos: Puerto Iguazú supera los $117.000 diarios y Ushuaia se ubica en el extremo superior.

La comparación interanual encendió una señal de alerta en la provincia de Buenos Aires, donde el gasto cayó 21% en la quincena, con un descenso del 26% en la Costa Atlántica y una retracción del 40% en el consumo registrado por medios oficiales como Cuenta DNI. “El gasto turístico es significativo, pero no se distribuye de forma homogénea ni automática”, consideró CAME.

Los datos de ocupación en el país

El Observatorio Argentino de Turismo (OAT) difundió los números de la primera quincena de enero, con buenos resultados en los destinos clásicos. En la provincia de Buenos Aires, Pinamar promedió un 84% de ocupación, con Cariló alcanzando el 90%. Mar del Plata registró un 65% y proyecta superar el 70% en la segunda quincena.

Villa Gesell alcanzó un promedio del 70%, con Mar de las Pampas, Las Gaviotas y Mar Azul en torno al 80%. Monte Hermoso se movió entre el 65% y el 70%, con ocupación plena los fines de semana.

En Córdoba, Villa General Belgrano promedió un 80% con picos del 95%, mientras que Villa Carlos Paz superó el 70%. En el Litoral, Puerto Iguazú alcanzó el 85% y superó los 50.000 visitantes en el Parque Nacional Iguazú durante los primeros diez días del mes. Bariloche lideró la Patagonia con un 80%, y Ushuaia cerró la quincena con un 77%.

Desafíos del sector turístico

CAME advirtió que uno de los principales desafíos es el crecimiento de la oferta informal de alojamiento, que genera asimetrías de costos y presiona los precios a la baja. “Esta situación afecta la rentabilidad de los establecimientos formales”, alertaron.

También señalaron la caída de la rentabilidad en un contexto de consumo más selectivo y costos operativos elevados, además de la creciente dependencia del clima y de la agenda de eventos, lo que vuelve más volátil la temporada y dificulta la planificación financiera de los prestadores.

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