El Duke Lemur Center presentó a Junius, un sifaca de Coquerel en peligro crítico de extinción y bisnieto de Jovian, el lémur que inspiró al recordado Zoboomafoo, cuyo legado vuelve a cobrar relevancia a través de la conservación.

El nacimiento de Junius, un sifaca de Coquerel en peligro crítico de extinción, volvió a poner en escena a Zoboomafoo, el icónico lémur que marcó a una generación a fines de los años 90. El nuevo ejemplar, presentado por el Duke Lemur Center, es bisnieto de Jovian, el lémur real que inspiró al personaje del recordado programa infantil, y su llegada despertó una fuerte ola de nostalgia y emoción en redes sociales.
La noticia fue difundida inicialmente por el centro estadounidense y replicada por los hermanos Martin Kratt y Chris Kratt, creadores del programa Zoboomafoo, que llevó la divulgación de la vida silvestre a millones de hogares.
Zoboomafoo llegó a la televisión a fines de los años 90, centrado en la educación ambiental y el conocimiento de los animales y sus ecosistemas. Con solo dos temporadas y 65 episodios, el ciclo logró instalar un vínculo afectivo entre el público infantil y la fauna silvestre. El personaje se basó en Jovian, un sifaca que se convirtió en una celebridad televisiva y que murió en 2014, a los 20 años. Hoy, su legado continúa a través de Junius.
Una familia con historia y un nacimiento clave para la conservación
El Duke Lemur Center presentó oficialmente a Junius como “un nuevo miembro de la familia de Zoboomafoo” y precisó que se trata de su bisnieto. Según informó la institución, el nacimiento ocurrió el 12 de octubre, cuando Francesca, una sifaca de Coquerel de nueve años y nieta de Jovian, dio a luz a un macho, fruto de su vínculo con Remus, de 14 años.
Desde el centro explicaron que Francesca y Remus formaron una pareja muy unida desde su primer encuentro. “Remus acicaló y cantó inmediatamente a su nueva pareja, y desde entonces ambos han criado a su bebé con entusiasmo”, señalaron en el mensaje que acompañó la presentación pública del cachorro. La cuidadora principal del grupo, Sarah M., agregó que suele ver a los dos padres sentados juntos en una canasta mientras acicalan al pequeño al mismo tiempo.

El Duke Lemur Center también destacó particularidades de la especie al señalar que “los sifakas pueden tener una variedad de colores de ojos” y que, si bien en algunos casos cambian entre la infancia y la adultez, muchos conservan el mismo color durante toda su vida. Junius forma parte de esa nueva generación que permite estudiar y preservar estas características en un contexto controlado.
El nacimiento tuvo un fuerte impacto simbólico porque volvió a vincular al público con Zoboomafoo, un programa que enseñó, de manera lúdica y directa, la importancia de respetar y proteger la naturaleza. En ese sentido, el centro remarcó que la llegada de Junius no solo despierta ternura, sino que cumple un rol estratégico dentro de su plan de conservación.
El valor de Junius dentro del programa de cría y su presente
Las autoridades del Duke Lemur Center explicaron que las crías como Junius resultan fundamentales para el programa de reproducción destinado a la conservación de especies amenazadas. Desde su fundación en 1966, la institución celebró más de 3.400 nacimientos, un número clave para sostener poblaciones sanas y genéticamente diversas de lémures en todo el mundo.
“Las crías de lémures no solo son adorables: representan una parte crucial de nuestro programa de cría para la conservación”, indicaron desde el centro, al tiempo que señalaron que los sifacas de Coquerel del DLC, junto con los de otras instituciones, conforman una verdadera red de protección genética para una especie en peligro crítico de extinción.

A sus tres meses, Junius ya comenzó a mostrar curiosidad por su entorno. Observa atentamente a quienes pasan cerca, se trepa sobre las cabezas de sus padres y mordisquea hojas y alimento balanceado. Sus cuidadores detallaron que disfruta especialmente de las legumbres y que ya acepta refuerzos durante las sesiones de entrenamiento de su madre, Francesca.
Incluso el nombre del cachorro refleja el cuidado puesto en cada detalle. La cuidadora Sarah M. explicó que permitió que los propios padres participaran en la elección: tras reducir las opciones a dos, las escribió en cartones con mantequilla de maní y dejó que Remus eligiera. Al lamer el cartón correcto, reveló el nombre Junius, una referencia a un antiguo nombre romano asociado a Lucius Junius Brutus.
Así, el nacimiento de Junius no solo prolonga el linaje de Jovian y revive el recuerdo de Zoboomafoo, sino que también vuelve a poner en agenda la importancia de la conservación de la fauna silvestre y de las especies que hoy se encuentran al borde de la extinción.

