Los sindicatos cuestionaron la falta de una oferta salarial, exigieron cumplir lo pactado en 2025 y reclamaron respuestas ante la pérdida del poder adquisitivo.

La primera reunión paritaria correspondiente al año 2026 entre el Gobierno Municipal de Ramallo y los gremios que representan a los trabajadores municipales dejó más interrogantes que certezas y volvió a exponer fuertes cuestionamientos a la gestión del Ejecutivo local. El encuentro, realizado este miércoles en la sede municipal, concluyó sin una propuesta salarial concreta y con un marcado malestar por parte de las organizaciones sindicales.
La convocatoria fue encabezada por el secretario de Gobierno, Claudio Gentili, quien explicó que la decisión de adelantar la discusión salarial —habitualmente prevista para marzo— respondió a la compleja situación económica y a la necesidad de conocer con anticipación las pretensiones de los gremios. Sin embargo, desde los sindicatos interpretaron el gesto más como una instancia formal que como una verdadera voluntad política de dar respuestas a los problemas urgentes que atraviesan los trabajadores.
Uno de los ejes centrales del reclamo fue el incumplimiento del compromiso asumido durante 2025, cuando el Ejecutivo había prometido otorgar aumentos salariales en línea con la inflación. Según señalaron los representantes gremiales, en los meses de noviembre y diciembre ese acuerdo no se respetó, generando una pérdida concreta del poder adquisitivo. Por ese motivo, exigieron la recomposición salarial por IPC de los aumentos adeudados, además de la negociación de un porcentaje adicional que permita comenzar a recuperar lo perdido.
Desde CICOP, el reclamo incluyó también el pase al básico de la suma fija, actualmente abonada bajo un código específico, una práctica cuestionada por los sindicatos ya que impacta negativamente en aguinaldos, jubilaciones y otros adicionales. ATE, en tanto, expresó su preocupación por la ausencia total de una propuesta oficial, advirtiendo el desgaste creciente con los afiliados ante la falta de respuestas y soluciones concretas. Además, reclamaron la provisión de calzado y vestimenta adecuada para el personal de servicios, una demanda básica que se repite año tras año.
El SOEM sumó críticas vinculadas a cuestiones administrativas y de gestión interna, como la revisión de la liquidación de horas extras en el Hospital José María Gomendio y la preocupación por el traslado del área administrativa hospitalaria a la Administración Central, una decisión que —según indicaron— genera incertidumbre y desorganización en el funcionamiento del sistema de salud. El gremio anticipó, además, que podría formalizar un reclamo salarial en los próximos días si no hay avances.
El STMR acompañó los planteos del resto de las organizaciones y fue contundente al exigir el cumplimiento del compromiso salarial asumido por el intendente, remarcando que los trabajadores no pueden seguir siendo la variable de ajuste.
La reunión finalizó con la mesa paritaria abierta y la promesa de una nueva convocatoria en el corto plazo. No obstante, para los gremios, el encuentro dejó al descubierto una gestión que dilata definiciones, acumula promesas incumplidas y muestra escasa capacidad de respuesta, mientras los salarios municipales continúan perdiendo frente a la inflación.

